En nombre de los muchos miles de personas que nos apoyan en los medios y las redes sociales, me dirijo a Vds. para transmitirles algunas consideraciones sobre la exhumación de Franco.

Como sabrán por las encuestas que se hicieron el año pasado y por la respuesta ciudadana al decreto de exhumación, de todos conocida, el pueblo español está mayoritariamente en contra de la exhumación, que es, además, contraria a Derecho, nacional e internacional.

Entre los favorables a ella figura Arnaldo Otegui, que ha manifestado recientemente que la exhumación sería el primer paso para eliminar a “los franquistas” de las instituciones. Así lo indica también el proyecto de ley de reforma de la Ley de Memoria Histórica: la intención de la izquierda de iniciar una nueva persecución contra los que se atrevan a disentir de su versión espuria de la Guerra Civil y del Régimen de Franco. Se confirma, pues, lo que venimos afirmando desde el año pasado, que la exhumación de Franco es sólo la primera parte de un plan para reescribir la historia y la realidad española a favor de los que perdieron la Guerra, pues la presencia de Franco en el Valle de los Caídos es el dique que retiene el nuevo embate de los liberticidas contra cualquier disidencia y contra el mismo Estado de Derecho. La “alerta antifascista” de Pablo iglesias nos confirmaba este plan, que se aplicaría penalmente a cualquier sospechoso de “franquista”, sin presunción de inocencia y con penas de inhabilitación de funcionarios “colaboracionistas”.

Asimismo, la presencia de Franco en su sepultura del Valle es un dique contra el expolio y destrucción de nuestro patrimonio histórico-artístico cristiano, como ya hicieron antaño con 20.000 templos y catedrales durante la República. De nuevo derriban cruces en España y pretenden hacerlo también con la mayor del mundo: la Cruz del Valle de los Caídos, y expoliar ese grandioso monumento, icono de la reconciliación entre los españoles.

Por todo ello, su decisión es de la máxima trascendencia para España y rebasa el ámbito jurídico, ya que afectaría al futuro de todos y de la Democracia misma y aún más, a la paz social. Confiamos en la división de poderes y en su integridad y responsabilidad a la hora de dictar sentencia sobre el decreto de exhumación de Franco. La vida de millones de españoles dependerá de ella.

 

Fdo: Pilar Gutiérrez