La Industria de Género o Gran Teta de Género queda al desnudo cuando uno repara en qué criterios se emplean para la distribución de las ayudas.

 

El quid de este asunto queda perfectamente explicitado en el BOE nº 215, jueves 8 septiembre de 2005, página 30.4531, más exactamente en la RESOLUCIÓN 5043. En ella, a instancias de un Acuerdo del Consejo de Ministros de fecha 29 de julio de 2005, se pormenorizan tales criterios objetivos que sirven de base para la distribución, en este caso concreto se trataría del reparto de un Fondo de 10.000.000 €, consignado en los Presupuestos Generales del Estado para el año 2005 y al fin de coadyuvar a la puesta en funcionamiento de los servicios que garanticen el Derecho a la Asistencia Social Integral, reconocido en el artículo 19 de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.

 

Los criterios de distribución de la ayuda, según recoge la citada resolución, se adjudican en dos porcentajes:

  1. a) El 66,5%, se reparte atendiendo a diversos criterios que se consideran indicadores de la incidencia de la violencia de género en cada una de las Comunidades Autónomas de España, Ceuta y Melilla:

 - Número de denuncias interpuestas por mujeres contra sus parejas o ex parejas por faltas y delitos relacionados con violencia de género.

- Número de mujeres que se declaran maltratadas.

- Número de mujeres muertas a manos de su pareja.

- Relación entre el número de mujeres extranjeras empadronadas y la población femenina total.

- Relación entre el número de centros de atención y acogida a mujeres maltratadas (casas de acogida, casas refugio y pisos tutelados) existentes y la población femenina total.

  1. b) El 33,5%, atiende a criterios vinculados con valores demográficos:

- Población relativa de mujeres

- Dispersión de la población en el territorio.

 - Insularidad.

 

La concesión de dicha ayuda, por un total de 10.000.000 €, aclara el texto, se realizó en su día con cargo al Presupuesto del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, según lo contemplado en la Ley 2/2004, de 27 de diciembre de Presupuestos Generales del Estado para 2005, en la clasificación orgánico-económica 19.08.450 y 19.08.750 del Programa 232B. En el anexo se incluye la propuesta de distribución territorial del Fondo.

 

He aquí, pues, el eje de giro de la Industria de Género española, un entramado empresarial colosal del que parten los votos, «la niña de sus ojos»de aquellos políticos que sólo saben vivir de la política, porque para nada otra cosa sirven: «El dinero que se destina a las ayudas está en función, entre otros criterios, del número de denuncias interpuestas (faltas y delitos) y del número de mujeres que se declaran maltratadas».

 

Por tanto, cuanto más se difunda eso del «machismo mata», «no es no», «tolerancia cero»… cuanto más clima de terror se esparza por doquier, más mujeres se sentirán maltratadas a la más mínima, incluso percibirán un maltrato que sólo existe en su mente… cuanto más se insista en denunciar, más mujeres denunciarán. Unas y otras, colaboradoras necesarias, se convertirán en esas piezas que hacen girar una gigantesca noria que no debe parar, porque su movimiento genera dinero, un maná de género que a nada y a nadie sirve, porque opera en el vacío de un macabro trueque, de ningún modo en la reparación del tejido social, sino en su permanente descosido. 

Por eso, una mujer suele denunciar varias veces, cada cuatro o cinco meses, porque todas esas denuncias suman y generan euritos, sólo causando efecto la primera.

 José R. Barrios