Los datos entregados por el Sistema de Vigilancia de Gripe en España (SVGE) han provocado que se haya activado la alarma de epidemia por esta enfermedad en todo el país. Los datos, que se considera que continuarán en aumento, han señalado que, por el momento, han sido 503 los diagnosticados por gripe, considerados de riesgo grave, de los cuales, un total de 48 han perdido la vida, al no lograr combatir los síntomas.

La alerta ‘Centinela’, desarrollada por el organismo anteriormente mencionado, detalla que en Madrid existen 191 casos de gripe por cada 100.000 habitantes. En el País Vasco, donde también se sufren las peores consecuencias, los registros sobre la enfermedad han incrementado en un 73% respecto a los datos ofrecidos durante el año pasado, reflejando la evidente gravedad que existe en el país.

Otra comunidad autónoma gravemente afectada es Asturias, la cual dispone de cerca de 500 pacientes con necesidad de ser atendidos en el Hospital Universitario Central de Asturias. Además, desde Granada se ha informado que su tanatorio se encuentra saturado, sin disponibilidad de salas para más fallecidos. La situación no es mucho más optimista en Cataluña, Murcia, Aragón, la Comunidad Valenciana, Galicia, La Rioja o Castilla y León.

 La Gripe B, la más diagnosticada

Los doctores que conforman el SVGE han confirmado que, en la gran mayoría de casos, la gripe diagnosticada entre los pacientes es la del tipo ‘B’. En total, es en el 75% de los casos en los que ha coincidido esta tipología de la enfermedad. Las comunidades autónomas anteriormente mencionadas son las que se encuentran con cifras que hacen considerarla epidémica, creando la alarma en gran parte del país.

La Gripe B es la variante más extendida del linaje ‘Yamagata’. La variante ‘Phuket’, muy similar genéticamente a la que está afectando a todo el país, fue la considerada más riesgosa por la Organización Mundial de la Salud, por lo que se recomendó aplicarse la vacuna durante la temporada de frío para así evitar esta clase de riesgos.

Los síntomas principales que caracterizan este tipo de enfermedad son la fiebre alta, la tos continua, los dolores musculares y la dificultad o el dolor para respirar. El tratamiento más común que sirve para combatir sus síntomas se basa en el consumo de antiinflamatorios y de medicamentos diversos para reducir la tos.