"Snow Monkey" (CC BY-SA 2.0) by m.gifford

 

La vista es uno de los sentidos más importantes y por esto tenemos la responsabilidad de cuidarla lo mejor posible, y más en las próximas fechas, en las que el frío, el viento, la lluvia y la nieve, aunque no lo parezca, pueden hacernos tanto daño como la luminosidad del verano, si no más.

 

Por ello, es necesario tomar algunas precauciones de cara a los próximos meses, ya seamos de los afortunados que tienen una visión perfecta, como si somos de los que necesitan comprar lentes de contacto, gafas, etc.

 

Protege tus ojos

Especialmente importante es el uso de gafas, no solo para protegernos de la luminosidad, sino también para protegernos de los elementos químicos del agua. Es importante también llevar unas gafas de protección si tenemos una profesión o un hobby en el que los ojos pueden sufrir un daño específico.

Esto es principalmente importante en lo que refiere a los deportes de nieve, como senderismo, esquí, snowboard, etc. Cada 1000 metros de altitud, la radiación UV sube hasta un 10% y los reflejos lumínicos pueden tener graves consecuencias. Es necesario armarse con unas buenas gafas, posiblemente polarizadas, y un filtro de protección acorde con nuestra actividad. La normativa europea especifica 5 grados de protección, del 0 al 4, siendo el primero el ideal para interiores y el 4 para actividades en alta montaña. Los grados intermedios de 2 y 3 serían lo que podríamos llamar “del día a día”, aunque se recomienda que sea lo más alto posible, especialmente en caso de niños y ancianos, en los que el cristalino es respectivamente más sensible y suele sufrir desgaste.

 

Exceso y defecto de luz

No obstante, no sólo en la montaña han de tomarse las debidas precauciones. Por ejemplo, en estos tiempos de renovación tecnológica, pasamos muchas horas, y probablemente más de las debidas, delante de pantallas de ordenador, móvil, tablet, TV, etc. No deberíamos olvidar que dichas pantallas con retroiluminación pueden afectar a nuestra vista. ¿Lo Mejor? Disminuir en lo posible el brillo de las mismas y hacer pausas para que los ojos descansen. Esto es también necesario a la hora de leer libros, pero en este caso adecuando la luminosidad. Leer con poca luz no solo no ayuda a nuestros ojos, sino que al forzar la vista también les hacemos daño. Y, por supuesto, si tenemos algún problema ocular y necesitamos gafas o lentillas… ¡usémoslas! En el caso de estas últimas, es importante no usar lentillas más allá de su duración recomendada porque el ahorro lo pagaremos con la salud ocular. Hoy por hoy existen una gran oferta de lentillas muy populares, y de calidad, a la hora de comprar lentillas baratas y también podemos comprar lentillas online si vivimos en municipios aislados.

 

Otros consejos que podríamos poner en práctica es el de visitar al oftalmólogo una vez cada 2 años como mínimo, comer alimentos ricos en vitaminas A, E y Omega 3 (espinacas, zanahoria, col rizada, fresas, naranjas, almendras y semillas de girasol entre otros) y usar gotas que son especialmente importantes y recomendadas a la hora de comprar lentes de contacto si somos de los que tienen poca lágrima.