Otegui no será candidato. Muchos piensan que con esa medida adoptada por el tribunal constitucional de no aceptar el recurso del antiguo etarra y no permitirle presentarse a las elecciones autonómicas vascas del 25 de septiembre por Bildu, el problema está solucionado y resuelto y sus conciencias limpias y tranquilas. Se equivocan. Lo de menos es que Arnaldo Otegui sea o no candidato, el problema es que Bildu se pueda presentar, esté en todas las instituciones y ocupen la alcaldía de ciudades tan importantes como Pamplona o San Sebastián con todo lo que eso supone; subvenciones, manejo de grandes cantidades de dinero, presupuestos municipales, alcance a censos electorales y control municipal sobre fuerzas de seguridad de estado.

Se monta revuelo porque un ex convicto pueda volver a ser diputado y no porque la evolución del brazo político de ETA esté presente en la vida pública española.

Tenemos mucha facilidad para escandalizarnos por algunas tonterías y muchas tragaderas con lo que verdaderamente supone un insulto a la memoria de todas las víctimas de ETA.

Otegui amenaza con solicitar amparo al tribunal internacional de derechos humanos. Haría bien. Este tribunal siempre sea mostrado comprensivo con la banda terrorista y todo su entorno. Es el mismo tribunal que derogo “la doctrina parot” y cuya sentencia fue rápidamente ejecutada por el gobierno del Partido Popular presidido por Mariano Rajoy y que supuso la inmediata puesta en libertad de criminales, asesinos y violadores. Recordar que sentencias similares nunca fueron aceptadas por países de nuestro entorno como el reino unido y recordar también que el gobierno de España tampoco cumple algunas de las sentencias dictadas por este mismo tribunal cuando de pagar indemnizaciones se trata como la referida al fallecido empresario jerezano Jose María Ruiz Mateos. Tantas prisas para ejecutar sentencias a favor de etarras y nula intención de cumplir otras.

La capacidad de asombro del pueblo español creo que esta ya algo más que agotada. Somos inmunes a prácticamente todo. Nada nos afecta ni en uno u otro sentido, excepto cuando algún grupo de presión le interesa nuestra movilización. Hastío, hartazgo, pesimismo, son solo algunos calificativos que expresan correctamente el estado de ánimo de una sociedad, la española, que esta adormecida y aborregada.

Está bien que Otegui no sea candidato, pero eso no debería haber sido el debate de fondo. El debate de fondo, el verdaderamente preocupante, es que un partido heredero político de una banda asesina responsable de casi mil muertos y cientos de heridos, responsable de extorsiones y secuestros, una banda de delincuentes que provocó el éxodo masivo de casi 200.000 vascos, esté legalizada, forme parte del paisaje de una comunidad autónoma y pueda concurrir con normalidad a unos comicios. Este es el mejor síntoma de que esta mal llamada “fiesta de la democracia” es en verdad una “fiesta macabra” donde son muchos los que no pueden participar. Los muertos y los exiliados.