El Gran Maestro Oscar de Alfonso no se conforma con viajar por todo el mundo “gratis total” a costa de sus “hermanos” de la Logia.

 

Óscar de Alfonso ha desarrollado una plataforma a la que ha denominado “Connecting Masons”, a través de la cual pretende ofrecer a los masones de todo el mundo la posibilidad de comunicarse entre ellos, algo así como “masones sin fronteras”. La página incluye enlaces a diferentes portales relacionados con la masonería, amén de toda una agenda de reuniones y actos de la masonería a nivel internacional.

La verdad es que a sus hermanos de la Gran Logia de España no les ha caído muy bien la creación de la plataforma y muchos la ven, con razón, como una forma de lucrarse. Algo que tiene poco que ver con los principios filantrópicos y solidarios de la masonería.

 

En la plataforma Connecting Masons los usuarios pueden ampliar sus relaciones profesionales y laborales, así como la búsqueda de empleos. Incluye también descuentos a los hermanos usuarios de la plataforma en viajes, hoteles, alquiler de vehículos, seguros personales, tiendas, etc. Todo un entramado que, en opinión de sus correligionarios, es una tapadera para su lucro personal.

 

Para poder manejar a su antojo las finanzas de la Gran Logia, Óscar de Alfonso urdió presuntamente un plan para adjudicarse un tercio de la recaudación de la Gran Logia e intentar ocultar ante el Gran Tesorero la lista de sus suntuosos gastos en juergas, viajes y fiestas, en lugar de destinar ese presupuesto a fomentar y potenciar las actividades de la Gran Logia de España. Con este propósito cesó de forma fulminante y sorpresiva al Gran Tesorero, que tuvo la “ocurrencia” de pedirle por escrito el listado de sus gastos. En el momento actual, es el Gran Maestro Óscar de Alfonso el que maneja los dineros de la Gran Logia de España, disponiendo de ellos a su libre albedrío.

 

Su papel de abogado de narcotraficantes tampoco ha sentado bien a sus compañeros, pues choca con los principios de honorabilidad que debe seguir un “buen masón”. Lejos de excluir la defensa de este tipo de delitos, se enorgullece de ello, como afirma en una entrevista: “Si defiendo a personas acusadas de narcotráfico, intentaré que las absuelvan” “Eso también es ser un buen masón”

 

 

 

El narcotraficante Brian Charrington y su abogado Óscar de Alfonso.