Sin ser un científico, y menos aún de los subvencionados en esta infumable cumbre del clima, cualquiera puede comprobar lo que sigue, una de tantas mentiras de los ecolojetas subvencionados.
 
Cuando la materia se calienta tiende a expandirse, pero esta regla general de la naturaleza tiene una excepción, el agua, que se dilata cuando se congela porque sus moléculas ocupan más espacio cuando están frías que cuando están calientes.
 
Si llenamos una botella de agua hasta el borde y la congelamos observaremos que la botella estalla en el congelador. De la misma forma si cogemos un volumen de hielo determinado y dejamos que se derrita hasta el estado líquido observaremos que ocupa un volumen menor.
 
Si rellenamos un vaso de agua con hielo hasta el borde veremos que el hielo sobresale por encima de la superficie del agua, pero cuando el hielo se derrita el vaso quedará igualmente lleno hasta el borde sin haberse derramado fuera ninguna cantidad de líquido.
 
¿Cuánto se dilata un volumen de agua al congelarse? o ¿Cuánto merma el volumen de un hielo al derretirse? Exactamente la misma cantidad, aproximadamente un 10%.
 
Hemos oído todos que un iceberg flotando en el mar tiene aproximadamente un 90% de su volumen bajo el agua. De ahí también el dicho de que algo que asombra al principio se diga que es la punta del iceberg cuando lo más llamativo está aún oculto bajo la superficie.
 
Los ecolojetas del cambio climático se hartan de augurar la inundación de muchas zonas costeras cuando los polos se calienten y se derritan los casquetes polares ¿verdad? Pues acabamos de ver con los anteriores ejemplos que el volumen del mar se mantendrá inalterable si llegasen a derretirse los casquetes, pues el volumen de hielo que hay emergido de la superficie es el volumen de la dilatación del agua sumergida que ocupará, exactamente, cuando se haya derretido. El volumen del mar no variará.
 
Sin embargo, dado un cierto aumento de la temperatura global, el agua de los mares, que es salada y ocupa un mayor volumen que el agua dulce, se evaporará más y formará nubes, que producirán más lluvias, de agua dulce, las cuáles podrían ser recogidas en embalses para irrigar zonas del planeta que están secas y áridas en la actualidad y producir mayores cultivos.
 
Y ¿qué pasa con la salinidad de los mares? Pues que aumentaría aparentemente al derretirse los casquetes y liberar la sal que contienen, además del aumento de la misma por la evaporación de los mares hacia las nubes. Y esto ¿sería un problema irresoluble? La salinidad se mantiene constante porque el agua de los océanos y la de los casquetes polares es la misma. La salinidad es constante.
 
Joaquín M. A.