Panorámica de Navares de las Cuevas desde la ermita románica de Nuestra Señora del Barrio.

Leí hace muy poco un impactante artículo en El Adelantado de Segovia, que denunciaba sin tapujos el sistemático abandono a que están sometidos muchos pueblos en riesgo de despoblamiento por los distintos gobiernos de turno que nos ha tocado padecer. Su autor, Vicente Robisco, alcalde de Navares de las Cuevas, hacía un desesperado llamamiento a los vecinos de la comarca a congregarse frente a la iglesia todos los sábados a las doce del mediodía para rezar una oración y, si el párroco tiene a bien y le es posible, hacer replicar las campanas. Me conmovió el artículo y  creo que es de ley trasladar el eco de esas campanas a quien sienta la llama de la justa rebeldía y quiera congregarse en este bellísimo pueblo segoviano, cercano a Sepúlveda (autovía A1 hasta Boceguillas) o visitar cualquiera de los alrededores (Urueñas, Navares de Enmedio, Navares de Ayuso, Encinas, Castroserracín, Aldeanueva de la Serrezuela…) porque vale la pena. Bellos paisajes con páramos, bosques de ribera entre cárcavas excavadas por el río Navares, iglesias románicas y gentes encantadoras.

El despoblamiento en la España rural se está convirtiendo en un mal que no tendrá remedio si se continúa con políticas lesivas y equivocadas. Pueblos magníficos con un gran potencial, no sólo turístico, sino también con capacidad productiva, se van a pique. Censos que no llegan a los 50 habitantes, con promedios de edad que rondan los sesenta años, no dejan lugar a dudas sobre la magnitud del problema.

España, un país con abundantes recursos en el medio rural, padece gobiernos que estrangulan sistemáticamente la capacidad de estos pueblos que literalmente se deshacen, con pérdidas irreparables en el patrimonio histórico y medioambiental. Políticas fiscales diseñadas contra el emprendedor, a quien se castiga con impuestos abusivos por el hecho de pretender generar empleo y riqueza. Políticas medioambientales a la medida de progres incompetentes que no han pisado el campo, verdaderos talibanes del prohibicionismo que no aportan nada bueno. Políticas de gestión técnica y administrativa a capricho del gobierno autonómico de turno, hinchadas de burocracia inútil y en total descoordinación con el resto de regiones (¿Para cuándo el final de las autonomías?) sin que llegue al medio rural la ayuda que necesita.  

Y el drama humano. Jóvenes que se van, sin posibilidad de futuro en el campo, porque a los políticos no les da la gana. Se van a las ciudades masificadas, al trabajo basura, a malvivir en un cuchitril y a pagar impuestos, que papá Estado recauda mucho más de tus costillas si te vas a la ciudad. Es lo que como historiador he denominado la España del parquímetro.

Con este panorama sólo queda rezar, tal como pretenden los vecinos de Navares de las Cuevas. Rezar, y si me permiten el apunte, votar a quien haya demostrado ser de palabra y que se preocupe sinceramente por la España rural.

A petición de Vicente, quiero reproducir íntegramente la carta enviada a El Adelantado de Segovia, para que también la conozcáis los madrileños. Os esperamos en Navares de las Cuevas.

Y muchas gracias a ti, Vicente, por estar, a tus ochenta y dos años, al pie del cañón.

 

Campanario en Navares de Ayuso

 

¿Por quién tocan las campanas?

En Navares de las Cuevas de Segovia ¡están tocando a clamor!

¿Por quién tocarán?

¿Será por… o por…, que ya son muy mayores, o por qué será?

Nos acercamos a la iglesia y Vicente nos dice que no se ha muerto nadie, que es nuestro pueblo el que se está muriendo y que para tratar de evitarlo, si todavía es posible, desengañados de nuestros gobernantes, vamos a acudir a Dios para que nos ayude, y para ello nos vamos a reunir todos los sábados a las 12 en la plaza, convocando una manifestación de protesta indefinida rezando la siguiente oración mientras tocan las campanas.

“Dios misericordioso, te pedimos por intercesión de Santo Tomás Moro que inspires a nuestros gobernantes, para que se esfuercen en buscar soluciones prontas y eficaces para combatir la despoblación de nuestros pueblos y evitar que se acaben muriendo. Igualmente, pedimos tu ayuda para que nosotros procuremos hacer lo que esté en nuestra mano para resistir e influir positivamente en el ánimo de nuestros gobernantes”

A continuación se rezará un Padrenuestro.

Además, se invitará a otros pueblos que se encuentren en la misma situación a que se sumen a esta manifestación, con el fin de conseguir un clamor generalizado.

 

Vicente Robisco López, alcalde de Navares de las Cuevas.

 

Jose Manuel Encinas Plaza