Como cada tarde, va circulando por la autovía de vuelta a casa. Ya ha oscurecido y a lo lejos parece ver algo en la calzada. Comienza a aminorar la marcha y se da cuenta que se trata de varios animales desorientados que corren por mitad de la vía. Trata de esquivarlos pero por más que lo intenta acaba colisionando con uno de ellos. ¿El resultado? Rotura de parachoques, faro, carrocería… Y ha tenido suerte porque podría ser peor. No se trata de una historia de ficción, sino de un hecho real que tuvo lugar el pasado mes de marzo en A-44 y que en Granada sucede más de lo que uno se imagina. Tal es así que prácticamente cada día hay un accidente de tráfico de este tipo en la provincia. Así lo demuestran los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) que señalan que el pasado año se registraron 311 accidentes por especies cinegéticas (animales) en Granada. Sin embargo, la cifra total es aún mayor ya que hay muchos conductores que no dan parte de lo ocurrido a la Guardia Civil.

 

El 50% de los conductores españoles ha experimentado algún tipo de episodio de riesgo en el que se ha visto involucrado un animal, el 6% ha sufrido un accidente por culpa de especies cinegéticas y el 94% ha visto animales en la vía durante su circulación. Según datos del Real Automóvil Club de España (RACE), seis de cada diez accidentes de este tipo son causados por especies silvestre, entre las que destacan los jabalíes, y Granada no es una excepción.

En los últimos cuatro años la provincia ha registrado un total de 1.081 accidentes de este tipo, entre los que destacan sobre todo los provocados por perros y jabalíes. Mientras que se atribuye a los canes un total de 561 siniestros, los jabalíes provocaron 234, y pese a lo que se pueda creer, la gran mayoría se produjeron en las autovías.

Tal y como se desprende de los datos de la DGT, la A-92 es la vía de la provincia que ha registrado un mayor número de accidentes causados por animales en los últimos cuatro años, con un total de 204, seguida de la A-44 con 151, pero además, lejos de aminorarse, cada vez se producen más siniestros de este tipo.

Entre 2014 y 2017 se ha producido un incremento del 36,4%, al pasar de 228 a 311, mientras que en el primer trimestre del año han sido 45 los incidentes de este tipo de los que 11 corresponden a jabalíes y 27 a perros. El resto de años del periodo, 2015 y 2016, se cerraron con 260 y 282 respectivamente.

Junto a estos tipos de animales, también destacan el zorro y la cabra montés, que provocaron un total de 44 y 43 accidentes respectivamente en el periodo 2014-2017. Precisamente es el zorro la especie que más ha repuntado en este sentido, ya que se ha multiplicado por dos su participación en accidentes de tráfico.

Sin embargo, estos datos no muestran el 100% de incidentes por especies cinegéticas que tienen lugar en la provincia, ya que ante situaciones de este tipo en las que ni el conductor, ni las personas que viajan en el vehículo han sufrido algún tipo de daños, son muchos los que no dan parte a la Guardia Civil sobre lo ocurrido y tan solo llaman a su seguro, pese a que la colisión con un animal puede convertirse en un problema de gravedad.

La velocidad de circulación provoca que se multiplique tanto la fuerza del impacto, como el peso del animal, por lo que por pequeño que parezca la especie puede causar daños importantes, no solo al vehículo, sino también a los ocupantes. Por ejemplo, si se circula a una velocidad media de 60 km/h y se colisiona con un jabalí, el impacto equivale al choque con un rinoceronte.

Por lo general, pese a que en las zonas en las que existen cotos de caza o son de vegetación o montaña por las que pasan carreteras convencionales o autovías, existen vallas metálicas protectoras para evitar que los animales invadan la calzada, los animales en numerosas ocasiones consiguen sortearlas.

En la Costa Tropical, la A-7 o la N-340 son dos de los puntos en los que durante los últimos meses los conductores han tenido que esquivar cabras montesas, zorros, ciervos o jabalíes. Precisamente al paso de estas vías por Torrenueva, Castell de Ferro, La Mamola o Albuñol, los vecinos manifiestan que es “muy habitual” toparse con algún animal por la calzada.

Otra de las zonas destacadas de la provincia es la A-44 a su paso por Vélez de Benaudalla o Padul, donde existen señales de tráfico de precaución por animales salvajes, ya que en estos puntos son muchos los conductores que se han visto involucrados en un siniestro ante el cruce de un jabalí o un perro.

Y ¿qué hay que hacer en caso de que se cruce un animal cuando vamos conduciendo? Los expertos en esta materia recomiendan extremar la precaución en las zonas señalizadas, evitar llevar las luces de carretera y cambiar rápidamente a las de cruce, tocar el claxon en repetidas ocasiones, aminorar la velocidad y si es posible, tratar de evitar el atropello sin frenar y sin girar el volante de forma brusca.

Si la colisión es inevitable, se debe sujetar fuertemente el volante para no perder el control del coche, continuar recto, ir frenando y parar cuando sea posible y en un lugar seguro. Tras ello, dar aviso a la Guardia Civil para que levante un acta sobre lo sucedido.

 

Fuente – Granadahoy.com