Aquel que dijo que los españoles eramos unas bestias taradas sigue en su nebulosa de ficción de una república que no existe y actúa con total impunidad riéndose de los españoles y de los catalanes. Lo peor es que hay mucha gente que le sigue "las gracias". 

Torra sigue con un órdago a España declarándose en total rebeldía porque sabe que un Sánchez maniatado por las manos bolivarinas y republicanas no se atreverá a aplicar el artículo 155. Eso sería un acto fascista e intolerante, sin embargo desobedecer el Tribunal Supremo es la máxima señal de salud democrática.

El presidente de la Generalitad, Quim Torra, se planta con chulería en su voluntad de desobedecer y afirma que se lo pasará por el forro cuando el Tribunal Supremo le inhabilite, lo que según él tardará varios meses en hacerse efectivo.

En una entrevista a la televisión golpista TV3, apuntó al respecto: «Tenemos 67 diputados que están dispuestos a defender la institución de la presidencia de la Generalidad y no acatar ni aceptar ninguna orden que pueda venir a violentar la soberanía del Parlamento». 

Pues nada supongo que al señor Sánchez esto no le parecerá nada importante y seguirá dejando que sigan los supremacistas jugando a tener un estado propio. Es un quiero y no puedo, pero la blandura del gobierno de España les permite seguir jugando a ese delirante juego. Mientras las empresas se siguen yendo de Cataluña y el prestigio de España por los suelos. Es lo que quiere Torra, es lo que quiere Sánchez.