Vox ha puesto en el debate la ilegalización de los partidos que atenten contra la unidad del país como sucede en otros países occidentales donde es lo más normal del mundo, pues debería ser algo de sentido común, no permitir que tengan representación pública aquellos que puede romper el país y dinamitar las reglas de convivencia.

Y no vale decir como afirma la progresía que hay que condenar los hechos no las ideas, cuando precisamente esas ideas son las que más tarde o temprano llevan a los hechos. Cada uno puede pensar lo que quiera, el problema es cuando ese pensamiento se canaliza en el ideario de un partido.

Vox ha presentado hoy en el registro del Congreso una propuesta de ley para reformar la Ley Orgánica de Partidos Políticos e ilegalizar a ERC, JxCat y Bildu, según ha explicado el presidente de la formación Santiago Abascal. Además, Vox no descarta ampliarla también para poder ilegalizar al PNV.

“Proponemos unos límites claros para que los partidos secesionistas no sean un peligro para la unidad y la convivencia entre españoles. Planteamos que se prohiba a los partidos que no acaten la Constitución en sus estatutos, que justifiquen la violencia apoyando a organizaciones terroristas y también a los que promuevan referéndums contra la unidad de España”, ha señalado Abascal, quien ya avanzó durante la campaña electoral que promovería la prohibición de los partidos independentistas. Además, Vox quiere que los partidos que sean ilegalizados devuelvan las subvenciones públicas que han recibido.

Sabemos que tal y como están las cosas es muy difícil, casi imposible, que prospere esta propuesta de ley, pero el simple hecho de ponerlo en el debate de la opinión pública ya es algo muy positivo y sobretodo un discurso mucho menos tibio y más claro que el del PP en esta materia.