Ya queda menos para que el próximo mayo se celebre una nueva edición de Eurovisión. Este 2019 el popular certamen de la canción alcanza su edición número 64 en un año que no ha estado exento de polémicas. Hace un par de meses saltaba la noticia de que “Toy”, el tema que catapultó a la artista israelí Netta Barzilai al primer puesto de la competición musical, había sido denunciado por plagio por la discográfica del rockero Jack White, integrante de la popular banda estadounidense White Stripes. Esta acción legal contra el tema compuesto por Stav Beger y Doron Medalie, corrió a cargo de Universal Studios, la cual representa a White, por las similitudes encontradas entre el tema que se alzó como ganador en Lisboa el año pasado y la canción “Seven Nation Army”, firmada por White y publicada hace más de 15 años. Tras varios encontronazos, finalmente se ha hecho público que ambas partes han llegado a un acuerdo, por lo que se puede dejar entrever que de haber llegado la causa hasta los tribunales quizás se habría fallado en favor de la discográfica. Y ésta no es una cuestión baladí, porque de ser así la organización de Eurovisión, que exige que todos los temas presentados sean originales, podría retirarle el premio a Netta y por extensión la celebración de la edición de este año en Israel. De esta forma, el país se asegura ser la sede del concurso y White pasa a ser considerado como “coautor” del tema. 

 

España tampoco ha estado exenta de polémica. La agencia de noticias Servimedia se hacía eco hace pocos días del supuesto incumplimiento por parte de RTVE de las bases establecidas para la selección del tema y el representante de nuestro país en Eurovisión. Según estas bases, existían dos vías para votar a los candidatos: por un lado, cualquier artista amateur podía enviar sus composiciones a través de una web habilitada para tal fin por el ente público, mientras que la segunda vía estaba abierta a compositores con una amplia trayectoria musical. De cada uno de estos dos sistemas debían salir un total de 10 canciones seleccionadas que pasarían a una segunda fase de votación. Sin embargo, del segundo sistema fueron seleccionadas 11 canciones en lugar de 10, a lo que RTVE alegó que primaron la calidad frente a la cantidad, considerando que los temas de los artistas reconocidos eran mejores que los de los amateurs. A pesar de ello, el ente público no ha hecho ninguna rectificación y Miki Núñez será nuestro representante en el concurso musical con su marchoso y reivindicativo tema “La venda”.

 

Quedan todavía un par de meses para que se lleve a cabo la gran final de Eurovisión, que tendrá lugar el 18 de mayo en Tel Aviv tras la celebración de las dos semifinales los días 14 y 16. No es la primera vez que el país acoge al concurso, puesto que Jerusalén ya fue sede del mismo en 1979 y 1999. Por el momento son muy pocos los datos que se conocen de lo que tiene planeado la organización para la edición de este año, cuyo lema es Dare to Dream, traducido al castellano como Atrévete a soñar. Lo que sí se ha hecho público es el nombre de los presentadores que, como es tradición, dirigen toda la gala y las votaciones posteriores. En este caso, Israel ha optado por poner a algunos de los rostros más conocidos del país al frente del certamen: la modelo internacional Bar Refaeli, los populares presentadores de televisión Erez Tal y Assi Azar, y Lucy Ayoub, quien repite como presentadora tras haber hecho de portavoz en la edición de 2018. 

En lo referente a los candidatos de cada país y a los temas que defenderán en Tel Aviv, las noticias siguen llegando a cuentagotas. Albania fue el primer país en presentar a su representante a finales del año pasado tras la celebración del Festivali i Kënges. Jonida Maliqi, quien ha afirmado en varias ocasiones que su sueño siempre ha sido participar en Eurovisión, fue la ganadora de este festival con su “Ktheju tokës”, traducido al castellano como Volver a la tierra, que aborda una temática muy actual como lo es la inmigración y emigración. A partir de la confirmación de la representante de Albania, el resto de países participantes, entre los que este año no estará Bulgaria debido a problemas económicos, han ido presentando de manera progresiva a sus diferentes candidatos. 

Una de las elecciones más llamativas ha sido la de la Rusia, que contará de nuevo con Sergey Lazarev como representante. El intérprete, que se posiciona como uno de los favoritos para alzarse con el premio, ya representó a su país en la edición de 2016 consiguiendo una tercera posición, tan solo detrás de Ucrania y Australia. No obstante, Lazarev no será el único cantante con cierta experiencia en el festival, puesto que para Tamara Todevska, representante de Macedonia, la de este año será su cuarta actuación sobre los escenarios eurovisivos. San Marino también repite candidato con Serhat, quien no consiguió pasar de semifinales en 2016.

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 Foto: Wikimedia // Okras // CC BY SA 4.0

Sergey Lazarev volverá a representar a Rusia en el festival de Eurovisión

Los últimos en sumarse a la larga lista de candidatos a convertirse en el próximo ganador de Eurovisión son los representantes de Bélgica (Eliot Vassamillet con “Wake up”), Chipre (Tamta con “Replay”), Países Bajos (Duncan Laurence, que hará público el tema que llevará al festival el próximo 7 de marzo), Francia (Bilal Hassani con “Roi”), Malta (Michela Pace, de la que se desconoce el tema que interpretará y que será seleccionado de manera interna), República Checa (Lake Malawi con “Friend of a friend”), Finlandia (Darude, con un tema que se decidirá el 2 de marzo en la UKM), Austria (Paenda, con “Limits”), Australia (Kate Miller Heidke con “Zero Gravity”) Reino Unido (Michael Rice con “Bigger Than Us”), Italia (Mahmood con “Soldi”), Montenegro (D-Moll con “Heaven”), Israel (Kobi Marimi con un tema desconocido), Grecia (Katerine Duska, también con un tema por el momento desconocido), Polonia (Tulia, de las que también se desconoce el tema que representarán), Letonia (Carousel con “That night”), Estonia (Victor Crone con “Storm”), Croacia (Roko con “The dream”), Eslovenia (Zala Kralj y Gasper Santl con “Sebi”), Rumanía (Ester Peony con “On a Sunday”) y Armenia (Srbuk que interpretará un tema escogido a través de un proceso público de votación). 

De todos ellos, destacan Kate Miller, cuya elección ha sido muy cuestionada por su calidad musical y la tremenda puesta en escena de su actuación; Mahmood, que dudó en si participar o no en el festival y Victor Crone, que a pesar de ser sueco representa a Estonia tras no haber contado con el apoyo de su país en ediciones anteriores. Curiosamente, Crone se posiciona como uno de los grandes favoritos junto con Sergey Lazarev para convertirse en ganador. 

No obstante, ya se sabe que las previsiones eurovisivas no siempre aciertan, por lo que habrá que esperar hasta el próximo mes de mayo para comprobar quién se convierte finalmente en ganador y, lo más importante, qué país acogerá la edición del próximo año.