El teatro Nuevo Apolo se vistió el lunes de gala para recibir a su italiano favorito. Desde primeras horas de la tarde se podían vislumbrar colas a la entrada del recinto que en cierta manera no eran más que la premonición del espectáculo de alto nivel que poco después iba a ocurrir en su interior.

  

Con un recinto prácticamente lleno, más de mil personas, no solo llegadas de multitudes puntos de España, sino incluso de Italia, Argentina y México, se congregaron para ver de nuevo en suelo nacional a Filippo. Nervios, risas, recuerdos y nostalgia se respiraban en el ambiente.

 

Un público sediento y con ganas de escuchar sus canciones se mantenía a la expectativa y en tensión.  Mientras tanto, Filippo Nek, que acababa de aterrizar en Adolfo Suárez tras lograr un merecido triunfo en Londres, se preparaba para tener su experiencia musical con el público español.

 

Pasadas las 20:45 los acordes y la potente voz, renovada y moderna, comenzaban a encandilar a los oyentes. 

Acompañado por una joven banda y polivalente de cuatro extraordinarios músicos, le hicieron volar  en una brillante noche: Max Elli (guitarra y b.vocals), Luciano Galloni (batería), una bella Silvia Ottana (bajo y moog), y Emiliano Fantuzzi (guitarra y teclados).

 

Una imponente legión de fans le recibió con los brazos abiertos. Daba igual si la canción fuese en español o italiano, pues el público las cantaba de igual manera acompañando en todo momento a Nek. Más de una veintena de canciones que supieron a poco ante un público insaciable y con ganas de más.  

 

Se sentía en casa, cómodo sobre el escenario y con capacidad de diálogo en un perfecto español. Y es que sus años de ausencia no han variado un milímetro  el fuerte cariño de su público español. 

 

Cerca de dos horas de concierto donde encandiló a sus seguidores, llegando al contacto físico con su gente bajando del escenario para cantarles cara a cara y poder sentir su calor y cercanía. Un público totalmente entregado en cada canción le coronó nuevamente en Madrid. 

 

Tal y como reconoció sobre el escenario, sin lugar a dudas será una noche difícil se olvidar. Había demasiadas emociones acumuladas sobre su piel, no era un concierto más, él lo sabía y si segunda casa, Madrid, le gritó anoche que vuelva pronto y que no pasase tanto tiempo hasta su próximo encuentro.