El coche se ha convertido en un instrumento de trabajo. Más que un medio de transporte que puede ser utilizado para desplazarnos de un lugar a otro, mucha gente lo utiliza como herramienta de trabajo y hace uso de él todos los días, incluso para desplazamientos cortos, con los problemas ambientales que eso conlleva.

Hemos convertido al coche en un objeto o un instrumento de carácter práctico que facilita nuestras vidas. No obstante, para hacerlo aún más práctico hemos preparado una pequeña lista de accesorios imprescindibles que resultan siempre útiles en el vehículo, ya sea para solucionar problemas mecánicos, para mantenernos comunicados o para encontrar algo que haya desaparecido de nuestra vista.

Un cargador para el teléfono móvil

Si el coche es un imprescindible, mucho más lo es el teléfono móvil, que ha pasado a ser casi un apéndice más de nuestro cuerpo, como una extensión de nuestro brazo. El uso excesivo del teléfono móvil lleva consigo el agotamiento de la batería.

Por esta razón, y ante largos desplazamientos en coche, nunca está de más llevar siempre en el vehículo un cargador de mechero. Si puedes elegir, adquiere un dispositivo que tenga dos e incluso cuatro salidas USB, para así poder cargar varios dispositivos al mismo tiempo.

En desplazamientos de mucho tiempo y kilometraje es importante mantener el teléfono con batería, pues nunca se sabe cuándo puede ocurrir algún percance en carretera o despistarse y perder el rumbo.

Una linterna, siempre aconsejable

El segundo accesorio que no puede faltar en el vehículo es una pequeña linterna. Sí, es cierto, los vehículos incluyen luces interiores que iluminan todo el habitáculo. Sin embargo, esta luz no siempre llega a algunos rincones del coche: bajo los asientos, entre el freno de mano y el asiento, en el maletero…

Los teléfonos móviles tienen app de linterna, pero una buena linterna recargable, con iluminación LED es más efectiva. Puede que te quedes sin batería en el móvil, y aunque lleves cargador en el coche, la linterna es una aliada muy recomendable en zonas rurales o muy oscuras.

Las pinzas para la batería o el arrancador

Un arrancador de baterias, o las tradicionales pinzas, ayudan a que el usuario del vehículo se sienta más cómodo. Puede que la batería esté en perfecto estado, pero llevar accesorios en el coche no solo resulta de utilidad para el propio vehículo, sino también para otros usuarios de la carretera.

Las pinzas permiten devolver baterías muertas a la vida y te sacarán del apuro si el vehículo se queda  sin electricidad. Los cables son baratos, pero el arrancador de baterías, es decir, baterías portátiles, son más aconsejables, pues cuentan con capacidad suficiente para arrancar un coche. La clave en estos casos es saber utilizar estos dispositivos, algo que no es nada difícil.

Un kit de herramientas

Las pinzas o el arrancador para la batería puede ser considerado como otra herramienta básica, pero con el kit nos referimos a un pequeño botiquín mecánico que incluye llaves inglesas, destornilladores, tuercas, tornillos… Herramientas que permitan hacer cosas como cambiar una rueda pinchada, sustituir escobillas de limpiaparabrisas, atornillar algunos componentes que se hayan aflojado, etc.

En los coches más modernos, que son más avanzados tecnológicamente, casi no hay lugar para este kit de herramientas, pero como ocurre con las pinzas, nunca está de más un kit de este tipo, ya sea para uso propio o para ayudar a algún conductor en carretera.

Queda fuera de este kit de herramientas el gato hidráulico y todos los elementos que lo acompañan, pues esto se incluye en todos los vehículos y suele situarse en el maletero.

Un botiquín de primeros auxilios

Y si el kit de herramientas sirve como botiquín mecánica, para los pasajeros del vehículo, ese kit de herramientas es un botiquín de primeros auxilios. En él se pueden incluir gasas, vendas, alguna pomada, tiritas, algún analgésico… pero todo sin que esté caducado. Un termómetro tampoco puede faltar.

Contar con un pequeño botiquín puede marcar la diferencia para parar una hemorragia rápidamente o entrar en shock. El botiquín puede complementarse con medicamentos o accesorios de salud propios de los usuarios comunes del vehículo. Por ejemplo, si el conductor o algún pasajero habitual es diabético o está bajo un tratamiento, se pueden incluir esos medicamentos en el coche, para posibles episodios de urgencia.