El vehículo particular está considerada la segunda compra más importante que se realiza en una vida, solo por detrás de una vivienda. A diferencia de esta, el coche necesita constantes recambios y un mantenimiento exhaustivo para que no represente un peligro para su propietario y conductor, los acompañantes y demás usuarios de la vía pública por donde circula.

Por norma general, el dueño de un vehículo suele ser bastante responsable sobre el cuidado y mantenimiento de su coche. Se es bastante consciente de que una máquina que sirve para transportarnos a velocidades tan elevadas debe estar en buenas condiciones mecánicas para evitar posibles accidentes.

La utilidad del vehículo en el siglo XXI está más presente que nunca, los traslados constantes que realiza la población es parte de la cadena productiva de una nación. Cuanto más seguros se realicen estos desplazamientos, mejor será la calidad de vida de un país. Y esto está directamente relacionado con el tratamiento y el mantenimiento que reciben los vehículos particulares.

El mantenimiento de un vehículo particular

Al igual que realizamos obras y arreglos para tener una casa en buenas condiciones de habitabilidad, también se debe realizar un mantenimiento sobre el coche que se posee. Con este mantenimiento estaremos mejorando las prestaciones, optimizando los recursos, mejorando la calidad de sus usuarios, alargando la vida útil del vehículo, reduciendo en costes al evitar averías más graves y se podrá pedir un precio mayor en el caso que se decida venderlo.

La calidad de los repuestos es fundamental, así como la profesionalidad, la capacidad y la calidad de los servicios del taller donde se deje el vehículo. Y, al contrario de lo que se pueda pensar en un primer momento, estas dos partes fundamentales del buen mantenimiento de un vehículo, las piezas de recambio y la visita al taller, no tienen por qué ser caros.

Existen espacios altamente capacitados, como tallerbarato.com, donde se ofrecen los mejores recambios a precios sin competencia. Sus 8 talleres distribuidos entre Madrid y Toledo garantizan el mejor de los servicios completos de mecánica general, según sus propios clientes y usuarios.

Los propietarios deben ser responsables con las visitas al taller y no faltar a esta cita cuando el fabricante lo recomiende y llevar a cabo una serie de actuaciones para llevar un correcto mantenimiento de esta máquina, tan importante en la vida de las personas y familias.

Los neumáticos

Este es uno de los principales elementos sobre los que hay que mantener una vigilancia constante para que el vehículo, y por tanto, sus ocupantes, no esté en situación de riesgo y su estancia dentro de él sea más confortable.

Las ruedas deben mantener siempre la presión correcta y cambiarse cuando el dibujo comience a desgastarse, de esta forma se evitará el efecto aquaplaning, tan peligroso en las carreteras con agua. En la página web citada anteriormente, tallerbarato.com, se localizan los precios más populares y asequibles en neumáticos de todo el mercado online.

Los líquidos

Hay que saber cuándo cambiar cada líquido que forma parte del mecanismo de los vehículos.

El líquido de frenos

Este líquido se envejece mucho más por el tiempo de uso que por los kilómetros recorridos, por lo que es necesario que se cambie cada 2 años como máximo.

El líquido refrigerante

Aunque se utilizan orgánicos, es decir, permanecen útiles toda la vida del vehículo, debería realizarse un flushing (limpieza de todo el circuito), con el que se conseguirá mantenerlo en perfectas condiciones.

El aceite motor

Un aceite sintético de calidad puede superar los 15.000 km, aunque se debe revisar el nivel cada 1.000 km o cada mes.

El aceite de la caja de cambios manual y del diferencial, el líquido de las transmisiones automáticas, el de la servodirección… son otros líquidos que también hay que controlar y renovar.

Los filtros

Los filtros también forman parte de esos elementos necesarios para un buen funcionamiento de los vehículos.

El filtro de aceite

Este filtro hay que cambiarlo cada vez que se sustituya el propio aceite; de media es cada año o cada 20.000 kilómetros. A medida que el coche envejece, la revisión también se realizará en menos tiempo.

El filtro del aire

Este es otro filtro de gran importancia que se deberá limpiar cada año como mínimo, algo que va a depender del uso y los caminos por los que transite el vehículo habitualmente.

El filtro de combustible (para evitar daños en la bomba e inyectores), de aire del habitáculo (para impedir el paso a los ácaros, polen…), y el filtro de las cajas de cambio automático componen el conjunto de filtros que hay que cambiar y mantener en buen estado.

Otros elementos, los periféricos del motor

Existen una serie de elementos que se deben cambiar cada cierto tiempo para evitar roturas y averías más graves que dejen tirado el coche y supongan un gasto elevado en el taller.

Los elementos a los que hay que prestar más atención son la correa de auxiliares, la correa del alternador, el termostato del refrigerante, la bomba de agua o los manguitos y tubos de goma.