Hoy de nuevo, y erre que erre como su gran paisano Paco Martínez Soria (al menos éste, solo nos hacía reír y reflexionar para bien), don Federico Jimenez Losantos (o Losjudíos, dado su marcado apoyo a los que crucificaron a Dios Nuestro Señor y niegan su Resurrección con todo tipo de mentiras), despotrica contra el fascismo igualándolo nada menos que a Lenin. Incluso se atreve a decirnos que si somos católicos, no podemos ser fascistas (difícil porque el fascismo desapareció en 1945, supongo que FJL quiere decir que los católicos no podemos ser de extrema derecha, vamos que tenemos que: primero votar, aunque el voto no cambie nunca nada, salvo a peor; segundo hacerlo a su PP, Ciudadanos o paisanos o depende, UPD, etc., y tercero sentirnos traicionados y llevarnos las manos a la cabeza porque nos engañan en todo, y así de modo cíclico, que el caso es salvar el nutrido patrimonio de los liberal conservadores como FJL, porque los que somos tan ricos como Hitler en Viena o en Munich, no vemos con uno u otro gobierno, servidores de satanás o del becerro de oro, ni las migajas del pobre Lázaro. ¡Culpa nuestra por no ser corruptos, como los políticos!, faltaría más). 
 
Debe ser, además, que los que hemos estado en Roma de luna de miel (que todavía existe la sana tradición católica cuando uno se casa), en San Juan de Letrán, hemos visto una falsificación de la firma de Mussolini en el tratado que formalizó el Estado Vaticano y, deberíamos no estar agradecido al que nos envió el CTV para contribuir a salvar la unidad de España y su profundo sentir católico en nuestra Cruzada redentora 1936/1939, porque según dice FJL, Mussolini era como Lenin (no se qué propiedad abolió Mussolini, ni qué persecución desató contra la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana, ni qué comercio prohibió, ni qué hiperinflación ocasionó en Italia, ni qué requisas violentas e indiscriminadas llevó a cabo, ni qué Holodomor hubo en Italia en su tiempo. Sí he leído que incluso Winston Churchill, ese gran "sabueso" bebedor tan admirado por los liberal conservadores, que no por los católicos tradicionalistas, y siervo de Stalin incluso en el Kremlin, lo elogió antes de la guerra, no sé por qué sería). Después de meterse con millones de historiadores porque no reconocen que el verdadero pacto y alianza en la segunda guerra munidal fue entre Stalin y Hitler (supongo que no cuentan los de Barbarossa, Tifón, Azul, Urano, Saturno, Zitadelle, Bagration, etc.), como si a sus lectores y oyentes les importaran las mentiras que mezcla con verdades (como algunos obispos actuales, que por un lado defienden a Dios y su Santa Iglesia, haciendo uso del tesoro inmenso que constituyen las Sagradas Escrituras y las revelaciones de santos y santas , y por otro al satánico socialismo de la teología de la liberación, de la doctrina social de la Iglesia, del Padre Ángel superstar y del Papa actual, todo muy incoherente, como la cope que FJL dejó hecha unos zorros y que hoy vive también de la subvención multimillonaria, como la propia radio y periódico digital de FJL) o si la mayoría supiese de historia. 
 
Para FJL, como para la inmensa mayoría de liberal conservadores, salvar España es salvar su cartera, su patrimonio y sus propiedadeslo demás da igual (incluso, llega a arremeter con más razón que un santo y verdadera valentía contra la ideología de género y sus arbitrarias y terroristas leyes, pero luego, ¡decepción!, acepta los anuncios de la autonomía de la provincia de Madrid, financiados con dinero público contra la "violencia de género", en la que se oye la voz de un hombre diciendo que "no te enteras de nada", "no me gustan tus amigas", "no me dejas otra opción", vamos que ya no se a poder decir nada negativo a tu santa esposa, de locos, y contra la "explotación" de la prostitución. Por cierto, en ese anuncio figura la voz de una niña. Si esa niña es menor de 16 años, ¿es lícito hacerla trabajar, incluso para un anuncio público contra la "explotación"?). Para el liberal conservador es "la economía estúpido". Para los liberal conservadores no hay más en esta vida que el dinero, las posesiones, llenar la panza y el granero. Su visión es completamente materialista. No tienen más ídolo que el becerro de oro. Y así ha sido siempre la "derecha", nos guste o no. Todo por la economía y nada más que la economía. Y, para su desgracia, y la de millones de personas que han de padecer su ateísmo militante, "no solo de pan vive el hombre". El hombre no solo es un sujeto productor y consumidor ("aunque sin descuidar aquello"). Existe Dios, que es Jesucristo Nuestro Señor, que nos prescribió un modo de vida conforme a su Santísima Voluntad. Existe la patria, que no solo es una superficie geográfica (España son más de 505000 kilómetros cuadrados actualmente de sus 50 provincias), sino una historia (incomparablemente gloriosa en el caso de España), unas costumbres y tradiciones (que en España son marcadamente católicas), un lenguaje común (mal llamado castellano, porque es el idioma español, a secas) y, sobre todo, unos antepasados que dieron la vida, la salud, la juventud y la sangre por ella, de los que somos deudores y a los que debemos recordar con respeto, cariño, perdón, misas y oraciones (aunque los judíos viñadores homicidas renieguen de sus antepasados). Insultar a España es insultar, no solo a millones de españoles actuales, sino a decenas de millones que nos precedieron, testigos desde el purgatorio o desde el cielo de nuestro devenir, aunque no nos puedan aconsejar y aunque los liberal conservadores sean ateos y no lo quieran reconocer. Existen las virtudes teologales que son tesoros de valor incalculable: Fe, Esperanza y Caridad, aunque no aparezcan en estados financieros ni en anotaciones contables o bancarias. Y, aunque los liberal conservadores sois ateos, vale más la Fe que puede mover una montaña que todo el oro del mundo. ¿O se equivocaba Jesucristo?. Existe la propiedad legítimamente adquirida, es decir, sin daño alguno a los demás (y no robando, aunque el que robe sea la Hacienda pública o la In"seguridad" "social"ista). Y existe la familia, los padres, hermanos y hermanas, esposas, esposos, hijos, hijas, abuelos, etc., como Jesús, María y José. La familia de toda la vida, con sus alegrías y gozo, con sus penas y cruces, con riñas y risas, como toda la vida del Señor. Ya, ya. Ya sé que para los liberal conservadores y los socialistas y comunistas también existe el divorcio (en sus bufetes), el aborto, la eutanasia y la manipulación de embriones (en sus clínicas privadas), los métodos anticonceptivos y abortivos (en sus rentables industrias de la muerte), la pornografía y las casas de apuestas (anunciados en sus medios también), la prostitución (en sus locales), las drogas (producto de sus tierras y laboratorios), el tráfico de personas (con sus generosamente subvencionadas ongs), el tráfico de órganos (en sus clínicas privadas), etc., tantas cosas que son malísimas para la humanidad pero rentables.
 
Por eso es importante ser católico...y de extrema derecha antidemocrática, como los cruzados, los miembros de las órdenes religiosas militares (Santiago, Calatrava, etc.), como los vencedores en Covadonga, Navas de Tolosa, Lepanto y  Viena contra los invasores musulmanes, como los grandes santos y santas de la cristiandad (¿algo más de extrema derecha que consagrar toda tu vida a Dios en pobreza, castidad y obediencia?), como Zumalacárregui y los tradicionalistas, como Franco, como Jose Antonio Primo de Rivera, como Hilter, como Mussolini, como Pinochet, como Mannerheim,  etc., porque todas esas cosas buenas solo las garantiza la extrema derecha antidemocrática, mientras que las cosas malas las garantiza, y sobremanera, la democracia, marxista (como la actual República democrática China o la República democrática de Corea del Norte) o liberal conservadora, (la de España desde 1978). Porque Donald Trump, conservador sin género alguno de duda y excelente para USA, en lo que a economía se refiere, no hará nada por los millones de pobres chinos (muchos de ellos católicos, lógicamente anticomunistas) que mueren de hambre y miseria en los gulags actuales, pero sí hará mucho por un rentable pacto comercial con el genocida Xi Lin Pin, como antaño Roosevelt y Churchill, liberales y conservadores, lucharon para que Stalin ganase la guerra imponiendo y extendiendo el comunismo. ¿O es que nos acordamos solo de lo que nos conviene?. Y es que una cosa es fingir ser anticomunista (liberal conservadores, que dan empleo en sus empresas a todos los sindicalistas rojos, comunistas y socialistas, que, además constituyen su numerosa clientela, por lo que no se extrañe FJL que las empresas del IBEX 35 financien hasta la saciedad a toda la hidra ponzoñosa de medios rojos, especialmente el grupo prisa) y otra cosa es serlo de verdad: falangistas y tradicionalistas en la actualidad. 
 
Hugo Rodríguez Pacios.