Desde hace años existe un concepto en el periodismo y la información que se ha popularizado de manera muy exitosa, las fake news, en español, noticias falsas. El término se acuñó a mediados del año 2016 por el editor de medios de Buzzfeed, Craig Silverman, para referirse a un grupo de sitios web que publicaban historias inventadas con las que obtenían grandes métricas en Facebook y otras redes sociales.

El gran acontecimiento que permitió la popularización de las fake news fueron las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre de 2016, pero desde entonces han ocurrido otros procesos electorales o acontecimientos históricos que han echado mano de este fenómeno para sacar partido del mismo, obtener réditos políticos. El resultado del Bréxit en Reino Unido o la victoria electoral de Bolsonaro en Brasil son solo dos ejemplos.

Las fake news se utilizan como cliché periodístico para describir información falsa, a menudo sensacionalista, difundida bajo la apariencia de noticias confirmadas. Con ellas se ridiculiza a políticos, se muestran aspectos “desconocidos e irreales” de personajes conocidos, se declaran catástrofes inminentes y… con el paso del tiempo, incluso evolucionan las fake news y el proceso de producción.

No son pocos los profesionales de la comunicación que advierten de la utilización de inteligencia artificial en combinación con edición de imágenes y vídeos para generar declaraciones falsas de personajes de interés: celebrities, políticos, artistas…

¿Cómo combatir las fake news?

Existen varias acciones a seguir para hacer frente a las fake news. La primera y más importante tiene que ver con los propios profesionales de la comunicación. Las fake news o noticias falsas son la antítesis total al periodismo de datos.

Esto no quiere decir que las fake news no incluyan datos, todo lo contrario, sino que se trata de información sesgada, irreal o manipulada, y trabajada para generar en el consumidor un determinado objetivo.

La comunicación o el periodismo de datos trata de poner frente a este fenómeno, especialmente en la actualidad, cuando la comunicación es una disciplina que está prácticamente al alcance de cualquier persona que tenga un dispositivo móvil entre sus pertenencias.

¿Se hace periodismo en redes sociales y a través de internet?

No cabe duda de que las redes sociales y las nuevas plataformas de comunicación, como Youtube y los blogs, son herramientas muy potentes para que los consumidores accedan a información, divulgación y aprendizaje, pero no siempre que se comunica o se vuelca información desde estas redes se está haciendo periodismo.

En este sentido, el máster en periodismo y visualización de datos de la Universidad de Alcalá funciona como garantía de aprendizaje de esta disciplina dentro del periodismo. En la actualidad la comunicación es un proceso que no solo incorpora a periodistas, publicistas o comunicadores, sino a toda aquella persona que quiera aprovechar las nuevas herramientas que ofrece internet para dar a conocer sus proyectos.

El máster de la Universidad de Alcalá tiene como objetivo principal capacitar a profesionales para realizar narrativas basadas en la recopilación, el análisis y la visualización de datos, y a partir de ahí, hacer un buen tratamiento de toda esta información.

Aunque no existe un perfil concreto de estudiante de este máster, son los egresados en periodismo, comunicación audiovisual y publicidad y relaciones públicas quienes más partido pueden sacar de todas estas enseñanzas teóricas y prácticas. Aun así, otras personas que pretendan dedicar su carrera profesional a la comunicación digital pueden obtener buenas enseñanzas.

En redes sociales, que son un caldo de cultivo muy potente para las fake news, no siempre se hace periodismo y se ofrece información veraz. Depende en gran medida de los profesionales, pero también de los consumidores, separar el grano de la paja, es decir, quedarse únicamente con la información veraz.

Así, como primera tarea para rechazas las noticias falsas, la obligación de los profesionales es hacer una investigación previa que confirme la veracidad de esa información, y es ahí donde juega una especial relevancia el periodismo de datos.

Los usuarios, cuando reciben información, tampoco son totalmente inocentes, así que si no están seguros de que sea veraz, deben no compartir esa información. Hemos comprobado estos años cómo los sistemas de mensajería instantánea y las redes sociales son un caldero muy importante para las fake news, que se viralizan con rapidez.