La censura ya está aquí, lleva tiempo instalada y se va haciendo más descarada. Y todavía no sabemos lo que está por venir cuando Sánchez se saque de la manga la “Ley contra la desinformación”, que es un eufemismo para ser el señor supremo de lo que está bien y lo que está mal.

Algo bien estaremos haciendo para que Twitter haya bloqueado a la cuenta de El Correo de Madrid, este hecho se suma a la persecución que seguimos sufriendo en facebook. Hay dos opciones: rendirse y claudicar, algo que ni siquiera nos planteamos o seguir luchando hasta el final. Es la guerra. Es el precio de la libertad, de defender la verdad y de contar con valentía lo que está pasando en España, incomodando al poder que nos malgobierna.

No sabemos hasta que grado, pero somos molestos, somo incómodos. Los grandes medios del sistema no sufren la censura porque no pasan el límite de lo políticamente correcto. Muchas organizaciones separatistas y de extrema izquierda tienen a gente subvencionada denunciando en las redes todo el contenido que les estorba a sus intereses entre ellos lo que publicamos.

Denunciamos el hecho con contundencia y ya estamos poniendo todos los medios a nuestro alcance para exigir el desbloqueo. Les animamos a denunciar este atropello en el propio Twitter, inundando la red con sus denuncias del hecho.

El Frente Popular y su confabulación con el poder mundialista lleva tiempo ya censurando todo el pensamiento disidente. Es la guerra insisto y hay que seguir defendiendo con convicción nuestros grandes ideales, hablando claro y sin miedo. No debemos dar un paso atrás contra el sectarismo de la izquierda que nos quiere borrar de la vida mediática. La cobardía es algo que no entra en nuestro vocabulario, eso sí tenemos que saber jugar bien las cartas que tenemos en nuestro poder.