Xavier Horcajo es licenciado en periodismo; doctor en Economía Aplicada y BA (Hons) en la Universidad de Essex (Reino Unido). Dedicado durante décadas al periodismo económico y de investigación trabajó para El País, Le Monde, Diario 16, Cambio 16, Le Soir, Avui, Radio Nacional de España y el Noticiero Universal. Fue el primer director de Intereconomía Televisión y también director editorial de Grupo Intereconomía. Entre otros premios obtuvo la Antena de Oro de la Televisión por Más se perdió en Cuba.

 

En esta entrevista analiza algunos de los aspectos más interesantes de su dilatada trayectoria periodística.

 

Repasando su trayectoria destaca su formación en economía, ¿Por qué eligió esta especialidad?

 

Me entusiasma la ciencia económica. Me caló el principio de: "lo que no se mide, no se puede arreglar". La economía es una de las cosas que más afectan nuestra vida, ya sea en lo estadístico, en las matemáticas financieras y en tantas y tantas cosas que influyen en nuestra vida. Además siempre me gustó añadirle autocrítica. Por ejemplo, al papel de los economistas españoles en la crisis de 2007 y sucesivos, que fue nulo, siendo amables. La mayor parte de los homus economicus vivían felices en el lado oscuro cobrando por su silencio. No advirtieron de la crisis, no la diagnosticaron bien y al no ser parte de la solución, fuimos parte del problema. Me incluyo a pesar de haberlo escrito en forma de libro. Se tituló: "Si no se cumplen mis teorías, tengo otras. El estrepitoso fracaso de los economistas ante la crisis" (Espasa, 2014).

 

Sin embargo pronto se decantó por el periodismo, ¿por qué?

 

Compatibilicé la economía con la Licenciatura en Periodismo. Luego me doctoré en Economía Aplicada. Fui cum laude en la materia, con mucho esfuerzo, escribiendo como periodista y cursando el doctorado, sin copiar a nadie. Me decanté por el periodismo porque al comenzar los ochenta parecía que podían cambiarse muchas cosas. El balance final indica que no tantas. Pero yo sentí y siento el impulso de periodismo de investigación como mecanismo de defensa del contribuyente. El periodismo es muy gratificante en casi todo.

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¿Cuáles fueron sus principales referencias en el periodismo?

 

Sin lugar a dudas, y aún lo considero mi alma mater, "Diario 16" y "Cambio 16" eran redacciones de calidad y valientes, de las que dejan huella.

 

La gente de Intereconomía que ha sabido estar en pie, a costa de mil y un sacrificios. ¡Me quito el sombrero! La huella también puede ser negativa, yo la tuve en mi paso por "El País". Referencias personales muchas, echo de menos a muchos: Juan Tomás de Salas, Julián Lago, Rafa Martínez-Simancas, Antonio Herrero, Miguel Ángel Nieto y muchos, muchos.

 

Sorprende su paso por el Avui.

 

No, trabajé mucho en esa casa, abrí muchas puertas. El reto de escribir en catalán, me sedujo. Y si no duró más tiempo, fue porque un día me dijeron: "Usted, porqué se toma tanto esfuerzo, si -llamándose Horcajo- ya sabe que no será nunca director de esta casa". Me lo dijo el presidente del consejo de administración, no un cualquiera. Me despedí en ese mismo momento y, que quede claro, que no tenía la pretensión de dirigir el periódico nacionalista.

 

Tras colaborar en medios importantes como RNE, el País, Época...acabó desembarcando en el grupo Intereconomía. ¿Por qué éste medio?

 

Coincidió con mi ruptura con El País tras mostrarse cobarde con una información mía de Josep Lluis Núñez que se confirmó tarde en los tribunales de justicia y que llevó al ex del Barça a la cárcel. En la dirección de El País había cierta incomodidad con que mis informaciones llevaban a la justicia a presuntos delincuentes, y esta los enjaulaba, como: Javier de la Rosa, Luis Pascual Estevill, Juan Piqué Vidal o los hombres de Duran Lleida (Unió Democràtica) condenados por meter mano en los fondos para dar ocupación a parados. Conocía a Julio Ariza y le admiraba por su lucha en el PP catalán, junto a Vidal-Quadras, y me ofreció la oportunidad de trabajar en un medio libre e independiente. Comencé en Radio Intereconomía en Barcelona y dedicado a asuntos de investigación.

 

¿Qué balance hace de su trayectoria en la casa, en diferentes puestos, durante todos estos años?

 

Sin duda mi aportación más valiosa fue levantar, en tiempos de crisis, Intereconomia TV, una cadena que ha dado sabor y valor a sus informaciones. Ganó con ello unos excelentes resultados de audiencia e influencia, con presupuestos económicos muy bajos. Tras un periplo de dificultades económicas, la cadena Intereconomía se enfrenta ahora a su "segunda oportunidad". Eso me ha decidido a volver a ella, a mi estilo: de sol a sol.

 

¿Cómo valora su labor en el programa Más se perdió en Cuba?

 

Muy gratificante. Asumir un programa tan largo (3 horas), tan tenso, siempre de pie...después de trabajar de sol a sol de lunes a viernes, era muy exigente. Competíamos con gigantes presupuestarios pero conseguimos ser referentes. Por eso nos premió con la Antena de oro de la TV la Academia de profesionales.

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Son ustedes una referencia, pese a todas las dificultades que han sufrido.

 

Me lo dicen por la calle. Ese mérito que fue de muchos, ¡ojo!, es un orgullo. Que sufrimos lo nuestro, es verdad, pero creo que hoy volvemos a ser necesarios. Acabarán echándonos la culpa, ¡ya verá!. Por Intereconomía han pasado: Pedro Sánchez, Pablo Castellanos, Cristina Alberdi, Mariano Rajoy, Pablo Iglesias, Albert Rivera, Inés Arrimadas, Pablo Casado, Santiago Abascal, Se llama pluralidad.

 

¿De qué trabajos de investigación se siente más orgulloso?

 

Me siento orgulloso de haber denunciado a los Pujol con artículos en Diario 16, Cambio 16, Época y en especial, por dos libros que lo contaban todo "La pasta nostra" y "El hundimiento". Yo me fui de Cataluña donde editores como, Antonio Asensio, rompían contratos conmigo presionados por los poderes del Oasis catalán. Me siento muy satisfecho de lo que ha representado Intereconomía en este país, de hablar de lo que nadie habla y de ser objetivo de personajes como el millonario Wyoming. Me siento orgulloso de haber gestionado equipos de gente joven y de apoyarlos para que sean mejores, más críticos y rigurosos.

 

Háblenos de los proyectos que está desarrollando en el presente.

 

Acabo de arrancar un programa sobre dinero y economía ("Pulso Económico") en Intereconomía TV, diariamente de 20 a 20,30, que trata de divulgar los mercados y las decisiones económicas. El rumbo del dinero, para todos, no para unos cuantos. Y los sábados por la noche, mantengo una cita con el público desarrollando cada semana un tema de actualidad a fondo, con el aporte de opiniones de primera.

 

Ya para finalizar, hablemos de su faceta de escritor. ¿Qué libros suyos recomendaría especialmente?

 

Pues recomendaría la lectura de mi ultimo libro, una novela histórica que se llama "Talvisota" (Editorial Actas, 2018) porque es un viaje por el alma humana de un joven malagueño atraído por la izquierda que sufre toda su vida los efectos de haber conocido a un esbirro de Stalin en Málaga. Su venganza a la afrenta del soviético modulará su vida hasta conseguirlo. Le persigue hasta la Guerra de Invierno en Finlandia (1940), donde consuma lo que le pide su odio. Luego se siente vacío. Es un relato de acción que sirve para ver como las ideologías totalitarias causan daño a las buenas gentes.