Buenas noches, señores de El Correo de Madrid:
 
Felicitaciones por el excelente, veraz y valiente artículo del Padre Calvo de hoy "Qué significa una "victoria de la democracia"". Que Dios les bendiga y les proteja a todos ustedes. Este medio digital demuestra, en medio de la locura, latrocinio y estupidez generalizada, que el sentido católico verdadero, la nobleza, la valentía, la cordura, el amor a lo más sagrado (Dios, patria y familia), tan arraigados en el español de todos los tiempos, tiene quien los defienda y atesore. Muchas gracias por ello.
 
De verdad les digo que leyendo sus artículos, tanto del Padre Calvo, como de don Eduardo García Serrano, don Tomás García Madrid, etc., uno se aferra a la certeza de que no todo está perdido, que no todo el mundo ha enloquecido, está anestesiado o no se entera de nada. Por favor, perseveren, no se vengan nunca abajo.
 
Y todo esto que usted, Padre Calvo, escribe, se logró en una ESPAÑA SANA:
 
Donde no existían los confiscadores y arbitrarios IRPF e Impuesto de Sociedades, financiadores de políticos sin ningún escrúpulo moral, 
donde no se abortaba a los niños y niñas no nacidos (ni a los abortistas), ni se practicaba la eutanasia, incluso forzosa, a los ancianos o no ancianos (ni a los partidarios de la misma) para ahorrar en pensiones u otros gastos, ni se manipulaban embriones, ni había "industria de la muerte y de la degeneración absoluta", esto es, del aborto, la eutanasia, los métodos abortivos-anticonceptivos, de la pornografía (me refiero a la de todo tipo de personas menos las de los familiares de los consumidores de esta "industria"), de la "educación sexual", es decir, la educación promotora de la depravación, 
 
donde hombres y mujeres abarrotaban las iglesias los domingos y fiestas de guardar con gran devoción y respeto por Nuestro Señor, sin ser increpados por enloquecidos de odio a Dios y a todo lo bueno, donde se celebraban procesiones de Semana Santa sin sobresaltos, donde no se prohibía exhibir belenes construidos con toda ilusión en las entrañables fiestas de la Natividad de Nuestro Señor en ciertos edificios oficiales (cada vez más),
 
donde se podía hablar de Jesucristo Nuestro Señor, de la Bienaventurada y Siempre Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, sin temor a ser rechazado, expulsado de un trabajo, censurado, vilipendiado e, incluso, agredido,
 
donde las fiestas se santificaban (Santa María Madre de Dios, Epifanía, Navidad, San José, Día de la Madre, Corpus Christi, Semana Santa, Santiago Apóstol patrón de España, Ascensión de la Virgen, Virgen del Pilar, Todos los Santos, etc.), no como las de hoy (8/3 día del feminismo comunista terrorista, 1/5 fiesta del marxismo, halloween, idolatría materialista a Santa Klaus, etc.) todas fiestas ateas,
 
donde nacían 4 ó 5 hijos por familia y se mantenían mayoritariamente con una sola nómina (hoy con 1 apenas pueden 6 personas, padres y los 4 abuelos),
 
donde los niños y niñas podían jugar en las calles y campos sin temor de los padres a que pudieran ser secuestrados o violados por pervertidos producto de la demoniocracia,
 
donde no te ocupaban ilegalmente la casa si te ausentabas unos pocos días, incluso por hospitalización,
 
donde la probabilidad de ser asesinado, atracado o víctima de todo tipo de delitos era bajísima o incluso nula
 
donde la población apenas sufría enfermedades mentales de todo tipo y apenas ocurrían suicidios,
 
donde no se "envenenaba" políticamente a la población día tras día a través de los medios de "comunicación" subordinados a mezquinos intereses políticos de los cuales viven como parásitos subsidiados,
 
donde la población no se insultaba, ni se agredía, ni alimentaba el odio como hoy día,
 
donde no se hablaba apenas de política y los españoles solo pensaban en casarse y formar una familia, tener un buen puesto de trabajo (paro siempre inferior al 5%), proveer educación universitaria a los hijos, comprarse un piso o casa y amueblarlo, comprarse un vehículo o electrodomésticos, irse de vacaciones a la costa mediterránea o al pueblo y, en fin, prosperar pacíficamente,
 
donde se respetaba a los difuntos y se rezaba por ellos, mientras hoy se procura profanar sus tumbas (y no solo la del Victorioso Caudillo y sus generales),
 
donde en la escuela, el instituto y la universidad, se enseñaba la doctrina que nos legó como tesoro más grande de la Humanidad, Jesucristo Nuestro Señor, plasmada en los Santos Evangelios y de la que es depositaria nuestra Madre la Santa Iglesia Apostólica Romana, y no las satánicas ideología de género, la ideología LGTBI, la ley de "memoria histérica", el matridemonio homosexual, el divorcio, etc.,
 
donde los niños querían ser como los héroes y santos españoles de todos los tiempos o como los cantantes o futbolistas de sus equipos preferidos (entonces caballeros, hoy una panda de macarras y yonkis o tatuados como presos de la quinta galería de las cárceles de USA), 
 
donde en los hospitales apenas había casos de SIDA y muchas otras enfermedades de transmisión sexual,que hoy tenemos que sufragar todos aunque seamos castos,
 
donde las casas de apuestas, bingos y casinos apenas tenían clientes y, mucho menos, ludópatas adolescentes
 
donde las drogas eran prácticamente desconocidas y no había empezado el verdadero holocausto que llevó a "colocarse" (como diría Tierno "Satán") bajo las lápidas de los cementerios a decenas de miles de jóvenes en la tan "ansiada transición",
 
donde se enseñaba ya desde niños a respetar y a admirar a nuestra amadísima patria, España, ensalzando su incomparablemente gloriosa historia (nación de misioneros, santos y santas, mártires y soldados de Cristo, la nación que llevó los Evangelios a todo el planeta, la que descubrió, civilizó y evangelizó América, la que impidió en Lepanto, en Viena y en otras muchas partes que Europa fuera musulmana, la que no tomó parte en la lucha entre hermanos durante las dos guerras mundiales, la que no tomó parte en la captura y comercialización de esclavos, la de la encomienda, la de los testamentos de Isabel la Católica, Carlos I y Felipe II, la nación que luchó en Flandes, en Francia, en el Milanesado y por toda Europa por la única Iglesia fundada por Nuestro Señor en la persona de San Pedro, la única nación en vencer al comunismo en su santo suelo y también en Krasny Bor, la nación nunca agradecida por el resto del mundo y sí vilipendiada con todo tipo de mentiras y falsas leyendas desgraciadamente aceptada por acomplejados, etc.)
 
donde uno podía entrar y salir libremente y desplazarse dentro sin trabas (¿se podía decir lo mismo para todo el mundo comunista, aún hoy día? ¿Y de irte a trabajar hoy día a Cataluña, Vascongadas, Baleares, Levante, Navarra (quizá), etc.?),
 
donde los españoles (pocos en porcentaje) que emigraron a Europa (hombres sin estudios medios o universitarios mayoritariamente) tardaron, por lo general, poco en volver (¿por qué sería?), no como ahora, que hay 2,5 millones de españoles en el extranjero, la mayoría altamente cualificados, que hoy, en la España demoniocrática, no podrían aspirar a ser algo más que camareros o reponedores de un supermercado
 
donde todo el que obtenía un título universitario, siempre en base a esfuerzo, mérito personal y pruebas objetivas, exigentes y ecuánimes (no como hoy que se regalan doctorados cum laude, masters y grados según afiliación política y sindical) trabajaba en lo suyo,
 
donde la gente que acudía al cine, lo hacía para divertirse y no para empaparse de odio como hoy con el cine demoniocrático subvencionado anticatólico y antiespañol,
 
donde no se promovía odio a España y a la Iglesia Católica y la persecución de sus miembros explícita o implícita,
 
donde las campañas publicitarias de las grandes empresas no financiaban medios antiespañoles y anticatólicos,
 
donde la alegría, el buen humor, la chanza, las tertulias de vecinos eran la norma y los escándalos y el odio la excepción,
 
donde no se ridiculizaba a nadie por ser célibe (incluidos adolescentes) o casto en general y sí se castigaba lo que hoy se premia, la promiscuidad, el adulterio y la degeneración y degradación de todo tipo,
 
donde la población reclusa (represión) no pasó de los 15000 individuos a partir de 1945, siendo las penas mucho más cortas y la estancia menos degradante, con predominio de vulgares carteristas y raterillos del 3 al 4,
 
donde pobre del corrupto que robase dinero público o privado, entonces los pocos corruptos pagaban hasta las últimas consecuencias,
 
donde en general no se hacía mal uso del dinero público (de todos), como hoy, que sirve para comprar votos en una red de corrupción sin límite,
 
en fín, la lista de bondades del Régimen, nunca reconocidas hasta el Día del Juicio Final, sería interminable.
 
TENIENDO ESTO EN CUENTA, ¿DE QUÉ VICTORIA HABLAN? LA DEMOCRACIA ES LA DERROTA DEL CAMINO, DE LA VERDAD Y DE LA VIDA.
 
Un saludo,
Hugo Rodríguez Pacios
 
VIVA CRISTO REY. ARRIBA ESPAÑA UNA, GRANDE Y LIBRE. GOTT MIT UNS.
 

 

 

El valiente, excepcional y siempre objetivo historiador Pio Moa, azote de la mentira y verdadero profesional alabado por grandes a nivel mundial como el profesor Stanley Payne (por introducir una nueva corriente fresca en la historiografía española), merece todo tipo de felicitaciones por sus libros, de los cuales un servidor ha leído y posee 5 (cito de memoria):

1- Los mitos del franquismo

2- Los mitos de la guerra civil (que según refleja en su portada, y para desgracia de rojos y progretas en general, ha vendido 300000 ejemplares, por desgracia pues debía haber vendido 300 millones. A ver cuando se anima don Pío a traducir al inglés sus libros para darles mayor alcance intelectual)

3- Contra la mentira

4- Historia de España desde la II guerra púnica (obra magistral. Ojalá se estudiase en colegios e institutos de toda España. Cuanto bien haría)

5- La guerra civil y los problemas de la democracia española (en este, don Pío, no está muy acertado en algunos capítulos).

Además he leído sus brillantísimas intervenciones en la obra que el diario El Mundo publicó hace una década sobre la Guerra Civil en 36 fascículos (don Pío mejora con mucho, junto con otros, el nivel general de la obra, dejando en evidencia a los propaganderos tipo Viñas, Preston, Reig Tapia, etc. Por cierto, esta obra, aún lejos de ser objetiva por aquello de la "corrección política", deja en evidencia las "historietografías" marxistas y liberal conservadoras sectarias y propagandístas, frente a la Historia como disciplina de saber, objetiva y en busca de los hechos y no de la propaganda. Permite así contrastar, aunque solo sea en parte, lo que dicen la mayoría al servicio de la mentira por 30 monedas de plata y la minoría rebelde marginada en catatumbas intelectuales de buscadores de la verdad sin rencor).

 

No obstante, hace mal Pio Moa en dar por sentado, como casi todo el mundo, especialmente si trabaja para un medio de masas, que la democracia es "algo bueno". Con eso ni don Pío puede ser sincero.

La democracia es una forma de ejercer el poder que busca eso que llaman "legitimidad". Y la supuesta "legitimidad" viene dada por el apoyo de una mayoría en unas votaciones libres, secretas y directas. Este sistema hoy es como una especie de "divinidad" idolatrada claramente en todo el mundo (de hecho es la puta Babilonia en la que los mercaderes hacen su fortuna, etc.), que condena a todo aquel que sea tildado de antidemócrata, lo cual es peor que si hace 7 siglos te tildaban de hereje, blasfemo o hechicero. Pues bien, dado que lo "legítimo" en democracia es lo que elige la mayoría, la Crucifixión de Nuestro Señor Jesucristo, que es Dios hecho Hombre, es "legítima", pues fue una decisión mayoritaria. ¡Ah!. ¡Se siente, lo ha querido la mayoría!. Solo los ateos o indiferentes a Dios pueden apoyar semejante salvajada. Y esto es solo el ejemplo más contundente de "legitimidades" democráticas que han dado lugar a verdaderas catástrofes humanas (el golpe de estado bolchevique en Rusia, vino precedido de una revolución democrática que instauró a Miliukov primero y a Kerenski después en el poder, por decisión de las mayorías).

Los que defienden la democracia, sostienen que ésta es una garantía de límites en el ejercicio del poder, que si alguien lo hace mal, se le deja de votar y se le sustituye por el que lo haga bien, y un montón de falacias más.

 

Solamente constatar que todo hombre o mujer tiene que nacer primero para poder ejercer todos los demás "derechos humanos" que se le suelen atribuir en las democracias, invalida la democracia española actual (y también las de los demás países). Existe el derecho a la Vida y cada año, en el mundo, es abortado mayor número de no nacidos que aquel de todas las demás víctimas mortales juntas¿Dónde está, pues, el límite al ejercicio del poder en las democracias? ¿Ocurría lo mismo con Franco y con Hitler? Y, ¿dónde está el límite al ejercicio del poder asesinar, robar, ocupar viviendas ajenas, corromper, engañar, sobornar, ensuciar calles y mobiliario urbano y privado, dañar la propiedad, drogarse, dar golpes de estado terroristas en una región, degradar a la infancia y la adolescencia, adoctrinar en centros de educación etc., en las democracias?¿Dónde está el límite al ejercicio del poder arbitrario, corrupto y caprichoso en la justicia, en los centros de inteligencia nacionales, en las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, en las principales instituciones de gobierno y del estado, en las democracias? TODO BUEN JURISTA SABE QUE NO HAY CUESTIÓN MÁS DAÑINA PARA EL RESPETO A LA LEY QUE LA ARBITRARIEDAD, LA FALTA DE ECUANIMIDAD Y EL CAPRICHO POLÍTICO DE SUS PRECEPTOS. Y HA SIDO ASÍ EN TODO TIEMPO Y LUGAR. LA ARBITRARIEDAD Y CAPRICHO EN LA LEY HA DADO LUGAR A REVUELTAS VIOLENTAS, GUERRAS Y MUERTE, ASÍ COMO A TIRANÍAS VERDADERAMENTE PERVERSAS. ¿Se pueden juzgar libre de arbitrariedad y capricho las leyes de las democracias actuales, no solo la española?

 

Por otra parte, ¿es la competencia entre partidos políticos garantía de que las cosas se harán mejor? Y UN PUÑETERO CUERNO. Y eso si realmente hay tal competencia, que lo dudo.

 

Lo cierto es que los partidos políticos son grupos de presión en favor de unos intereses particulares, que no generalesbuscan ganar las elecciones, no el bien de la nación, ni la de todos sus ciudadanos, ni la de los más pobres o desfavorecidos, por mucho que se esfuercen en persuadirnos, con todo tipo de malas artes, de lo contrario. Como solo buscan el voto, actúan según el modelo del "votante mediano" y no de una ideología que, a buen seguro que la mayoría de ellos y sus votantes, ni siquiera conoce. Y, para ganar elecciones, y dado que a la mayoría solo se la puede engañar en el corto plazo, pero no a largo plazo,hacen uso del gasto público (que hoy ronda el 50% en la mayoría de los países occidentales, excepto USA y otros pocos más) para la compra de votos con subvenciones, subsidios, sobornos, asignaciones, contratos y nombramientos arbitrarios, y un sinfín de prebendas incompatibles con la más mínima ecuanimidad, limpieza y ausencia de corrupción. De hecho tan inmorales son los políticos, como la mayoría de sus votantes (mal que nos pese reconocerlo y hablemos del bando político del que hablemos). Hoy la gente no vota por ideología ni por verdadero sentido de la caridad cristiana, sino para que le paguen cuanto más mejor (independientemente de que sean funcionarios o empresarios subvencionados, periodistas, sindicalistas, jueces, jubilados, estibadores, taxistas, etc.)El grado de corrupción y depravación moral es verdaderamente aterrador en las democracias actuales. Y OJO. ESTO HACE RESPONSABLES DE LA CATÁSTROFE A TODO EL CONJUNTO DE VOTANTES. ES DECIR, QUE PARTICIPAR EN UNAS ELECCIONES TE CONVIERTE EN CULPABLE, ANTE DIOS NUESTRO SEÑOR, DE LAS VEJACIONES QUE TU OPCIÓN PUDIERA PERPETRAR O TOLERAR EN SU MANDATO. NO VALE DECIR QUE TE HAN ENGAÑADO, QUE NO HAN CUMPLIDO CON LO PROMETIDO. HOY NO. HOY YA NO ENGAÑAN A NADIE. Y HOY NO HAY DICTADOR QUE ASUMA LA RESPONSABILIDAD PERSONAL.

 

La democracia no solo es mala e ineficiente desde el punto de vista científico (comprueben ustedes la incuestionable solidez del teorema de imposibilidad de Arrow en lo referente a la teoría de elección colectiva, que demuestra la superioridad aplastante de un "dictador benevolente" sobre la democracia), sino que genera en gobernantes y gobernados un cáncer auténtico de irresponsabilidad, egoísmo desenfrenado, desconsideración y desprecio por la caridad cristiana, decadencia e inmoralidad intolerable para cualquiera que mínimamente disfrute del cumplimiento de la Voluntad de Dios contenida en los Evangelios. Con razón la Biblia habla de reinado con mano de hierro al referirse al Reino de Dios en la tierra. No creo que haya "votaciones" en el Cielo. 

Y no, no es democrática una empresa cualquiera que quiera sobrevivir (el propietario, partícipe o accionista mayoritario, mandan y el directivo, técnico o empleado obedecen). Y no, no es democrático el ejército, que no puede fallar, que en él nos va la vida y la libertad pues dispone de armas y nosotros no (no manda el soldado, sino el general). Y no, no es democrática ni lo debe ser jamás, la familia, núcleo vital del ser humano (mandan el padre y la madre, no los niños ni los adolescentes). Y no, no es democrática la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana (la Comunidad más Santa y que más Bien ha hecho desde la Crucifixión de Nuestro Señor, por Su Santísima Voluntad, a lo largo de toda la Historia de la Humanidad), aunque tengamos papa comunista. Es decir, si lo que realmente es vital en nuestras vidas no es democrático, ¿que bondad estúpida podemos hallar en semejante aberración llamada democracia?¿Puede permitirse al perverso, al descerebrado, al ignorante, al asesino, al criminal, al delincuente, al malnacido, etc., ejercer el poder? Pues en democracia SÍ.

 

¿Creen realmente que la democracia no tiene alternativa?¿Han perdido la fe? No lo creo.

Nosotros, los españoles, llevamos casi 45 años de democracia y, previa a ésta, hubo un régimen autoritario nacional y católico. Es decir, ahora tenemos elementos suficientes para establecer comparaciones en las 2 dimensiones fundamentales de nuestra existencia: el orden espiritual de las cosas (respeto de todos, incluidos almas consagradas, a la Sagrada Voluntad de Dios contenida en la Sagrada Escritura y que se resume en los 4 Santos Evangelios, voz directa de Jesucristo, Dios Verdadero) y el orden material (economía y patria o sentimiento patriótico). Don Pío Moa aporta en sus libros un valiosísimo argumento que habría que desarrollar y que el define como "salud social" durante el Franquismo, por citar solo un ejemplo. COMPAREN, SEÑORES, COMPAREN.

 

Saludos.