La Justicia ha archivado la denuncia contra el presunto autor de la ‘campaña’ que acusa a una magistrada  de “simular delitos” de violencia de género. Un auto del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número cinco de Majadahonda afirma que la magistrada María Elena Garde García ha emprendido medidas legales contra Justo Manuel Romeral Frías al considerar que es la persona que ha dirigido una campaña en su contra. Sin embargo, asegura que se procederá al “sobreseimiento provisional por falta de acreditación suficiente de la autoría”.

 

El origen de la disputa son los cientos de volantes que han aparecido en el barrio de Majadahonda con el siguiente mensaje: “La Magistrada del Juzgado número 7 de Violencia sobre la Mujer de Majadahonda denuncia falsamente a ciudadanos simulando delitos con falsos testimonios. Esta es la ejemplaridad que esperamos de los magistrados y jueces que nos juzgan. No más denuncias falsas. Basta Ya. Stop corrupción judicial”.

 

A pesar de que la magistrada ha denunciado a Justo Manuel Romeral Frías por calumnias contra funcionario público en el ejercicio de su cargo, la Justicia ha determinado que “pese a que existen sospechas contra el investigado en lo tocante a que pudiera ser él la persona que confeccionó y fue arrojando tales octavillas y que derivan del hecho de haber repartido al menos en otra ocasión octavillas criticando la actuación jurisdiccional de la denunciante y también de la tipografía semejante de las mismas con respecto de las aportadas en esta causa, no dejan de quedar tales sospechas en ese mero ámbito”.

 

En este sentido, recalca que todos estos elementos “no constituyen indicios suficientes como para dar traslado a las partes acusadoras. Vista la negación de los hechos que hace el investigado y sin otra apoyatura que lo antes citado procede el sobreseimiento provisional”.

 

Como ha logrado conocer El Correo de Madrid, Justo Manuel Romeral Frías podrá presentar “una querella contra la magistrada por los delitos de denuncia falsa, simulación de delitos y falso testimonio entre otros delitos cometidos por tercera vez”.

 

Los vecinos de Majadahonda siguen expectantes al desenlace final de un caso tan inusual y que toca una de las fibras más sensibles de la ciudadanía española, como es la violencia de género.