Según un reportaje que ha publicado hoy el Confidencial, esa es la queja de los vecinos de Chueca.

 "En la puerta de la iglesia siempre hay jaleo. Se reúnen varias decenas de personas que trafican con droga, amenazan a los vecinos, defecan en la acera, se pelean, gritan... Hay actuaciones policiales constantes y los vecinos, especialmente los que viven en los inmuebles cercanos, están aterrorizados", continúa Benito. "Ha convertido la iglesia, protegida por Patrimonio, en un albergue ilegal que no cumple los requisitos mínimos para funcionar".

"No es solo que entren en los portales, pobrecitos, si lo necesitan tampoco sería tan grave... Pero es que nos han robado todas las bicis del trasterohan entrado en la gestoría y la lavandería de aquí al lado, se nos cuelan en el garaje... Son cosas que yo no he visto en 18 años que llevo viviendo en Chueca".

Ahora, cuando llegue el buen tiempo, volverán a dormir en la calle. Cuando eso sucede, no se puede ni pasar, están acampados y hacen sus necesidades en nuestra puerta. Entonces llamamos a la Policía y nos dicen que es más un problema estético, que no nos gustan los pobres, pero es que ni ellos ni el padre Ángel viven aquí"

"Ni siquiera puedo salir a fumar al balcón sin que me insulten. Han llegado incluso a lanzar desperdicios a mi ventana". 

" Ven porno en el móvil, con el wifi que les da el padre Ángel"