El Ayuntamiento de Madrid procedió el 8 de mayo de 2018 a cambiar la placa de la calle del Crucero de Baleares y sustituirla por otra con el nombre de calle del Barco de Sinaia. La intención de Carmena era borrar del callejero madrileño el nombre del buque de guerra que combatió con los nacionales durante la Guerra Civil. Una vecina, ayudada por el Colectivo de Familias de los Caídos en Rusia, recurrió el tema en los juzgados, que le acaban de dar la razón y han decretado que debe reponerse el nombre original de la calle, Crucero de Baleares.

 

ECDM se ha puesto en contacto con el presidente de la mencionada asociación, José Luis Marín, que analiza brevemente los hechos.

¿Cómo valora esta resolución?

“Estamos muy contentos porque al final la iniciativa de María Teresa, una vecina de la calle, ha prosperado con la ayuda de nuestro colectivo. He de decir que este colectivo es por los caídos de ambos bandos. Se ha demostrado que el Ayuntamiento de Madrid ha actuado con mala fe y temeridad en una mala aplicación de la Ley de Memoria Histórica y ha sido condenado en costas.

¿Qué es lo primero que van a hacer?

Vamos a exigir al Ayuntamiento la restitución inmediata de todas las placas de la calle, algo a lo que no se pueden negar, pues sería ir en contra de la ley y después de ser condenado en costas no les va a quedar más remedio que hacerlo. También pedimos al alcalde Almeida que se allanen (se retiren de la causa) en el contencioso del Paseo Muñoz Grandes, para evitar gastos económicos a los madrileños.

¿Qué otros frentes tienen abiertos?

 Además de Madrid estamos luchando por recuperar el nombre de otras calles en Alicante, Logroño y Oviedo. Estamos esperanzados en que, al igual que en Madrid, podamos conseguirlo. Es muy importante hacer frente a esta aplicación sectaria de la Ley de Memoria Histórica.