Esta semana un equipo de más de 30 empleados de Emesa han participado en las labores de limpieza y puesta a punto de la principal vía de circunvalación de Madrid, la M-30. Con el objetivo de hacer frente a la temporada invernal, los operarios han centrado sus esfuerzos, principalmente, en la retirada de las hojas de sumideros, cunetas y bajantes para alcanzar un drenaje óptimo de cara a la temporada de lluvias y frio.

Rosalía Gonzalo, consejera apoderada de Madrid Calle 30, acompañó y supervisó al equipo encargado de esta labor, que según sus propias palabras: “Desempeñan un trabajo imprescindible para que los más de 2 millones de usuarios que circulan cada día por esta vía lo hagan en condiciones de máxima seguridad”.

Emesa, empresa responsable del mantenimiento y conservación de la M-30, destina el 10% de su plantilla a labores de limpieza que se realizan a lo largo de todo el año y que, dependiendo de la necesidad y de momentos críticos para la infraestructura, se refuerzan para alcanzar los objetivos preestablecidos.

La M-30 cuenta con más de 32 kilómetros de recorrido, y requiere de un exhaustivo mantenimiento para que los madrileños dispongan de su principal vía de circulación en perfecto estado. Este equipo de profesionales se encarga, también, de la limpieza de apartaderos, márgenes, firmes e isletas, galerías baipás y rutas de evacuación, balizamiento, cebreado y amortiguadores de impacto, así como de la señalética vertical y horizontal de la vía.