Se adjunta la sentencia completa que revocó la prohibición de concentración en el cementerio de Mingorrubio el día 24 de octubre para orar por Francisco Franco (en su momento nos anticiparon el fallo de dicha sentencia) así como una NOTA DE PRENSA donde se explica lo sucedido con la prohibición gubernativa, su nulidad judicial y los anómalos comportamientos tanto de la Delegación del Gobierno en funciones y la Secretaría de Estado de Comunicación y su posible trascedencia penal.

 

Sentencia nº 819/2019, del Tribunal Superior de Justicia de la Sala de lo Contencioso Administrativa Sección Décima, por la que la Justicia revocó la prohibición de la Delegación del Gobierno de Madrid a la Asociación Memoria Histórica RAICES para concentrarse a orar por el alma de Francisco Franco a las puertas del Cementerio de Mingorrubio, el día 24 de Octubre, coincidiendo con la exhumación de los restos mortales del anterior Jefe del Estado.

Esta Sala compuesta por cuatro Magistrados resolvió de forma unánime que la Delegación del Gobierno en funciones había violado el derecho fundamental de los convocantes a reunirse en el lugar indicado con el propósito señalado.

Esa prohibición inicial provocó que cientos y quizá miles de españoles no pudieran ir a esa jornada de oración, con lo que con el anticipo del fallo de dicha sentencia, que se notificó a esta parte a las 14:30 del día 24 de octubre indicado, se produjo que la concurrencia a dicha reunión fuera escasa.

En todo caso, la Delegación del Gobierno en funciones no autorizó el desplazamiento, desde la zona acordonada donde estábamos confinados, a las puertas del cementerio en Mingorrubio, hasta las 15:30 horas, esto es, una hora después de que a esta parte se le fuera notificada la autorización judicial, con el único afán del Gobierno en funciones que dicha marcha de oración al cementerio no coincidiera con el inicio de los telediarios, pues íbamos a pasar por la tribuna donde estaba localizada la prensa.

Por otro lado, dicha autorización judicial a la reunión y consiguiente revocación de la prohibición gubernamental a la reunión notificada no fue comunicada por la Secretaría de Estado de Comunicación a los 500 medios de comunicación acreditados para la exhumación y posterior inhumación, por lo que se informó en dichos medios que fue la Policía, y no la Justicia, la que autorizó dicho desplazamiento a las puertas del Cementerio.

Es por ello que la Asociación Raíces solicita a dicha Secretaría que ahora que tiene la sentencia en su poder, informe a los 500 medios de comunicación acreditados que vulneró derechos fundamentales de miles de personas que no se pudieron desplazar para el fin descrito.

La Asociación RAICES va a valorar la posible prevaricación de la Delegación de Gobierno en funciones en Madrid no sólo por la prohibición de la reunión, sino también por el retraso en autorizar la misma, una vez notificada la resolución judicial, así el posible comportamiento penal de la Secretaría de Estado de Comunicación en sus omisiones informativas a este respecto.

La resolución judicial es tan demoledora que basta la reproducción de este párrafo judicial del fundamento de derecho quinto, donde queda evidenciado el abuso y arbitrariedad llevada a cabo en lo que se refiere al derecho fundamental de los españoles a reunirnos para un fin legítimo.

“La existencia de esas meras posibilidades es insuficiente para inferir racionalmente que la celebración de la concentración en los términos comunicados generara un riesgo cierto y concreto de alteraciones del orden público, con peligro para personas y bienes.

Finalmente, la Delegación del Gobierno en Madrid ha hecho dejación de sus facultades de modificación de fecha, lugar o duración que a la autoridad gubernativa confiere el artículo 10 de la Ley Orgánica 9/1983, desplazando sobre la recurrente la carga de efectuar y comunicar una nueva convocatoria en otro lugar o espacio público, lo que abunda en la vulneración por la resolución impugnada del derecho de reunión.”

La jornada del día 24 de octubre fue una fecha de ignominias gubernativas que tienen en su prohibición al derecho a reunirnos un colofón que marcará una época muy oscura de nuestra Nación.

 

 

Guillermo Rocafort
Asociación RAICES