Frente a las palabras de Ayuso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha venido advirtiendo sistemáticamente de que la mala calidad del aire está directamente relacionada con la aparición de diversos tipos de cáncer y de enfermedades respiratorias y cardiovasculares. A partir de esos datos, la OMS estimaba en un informe publicado en 2018 a partir de datos de 2016 que la contaminación atmosférica provoca cada año 4,2 millones de muertes prematuras.

"Nadie ha muerto tampoco de esto", responde Ayuso. "Es decir, yo no quiero que se cree una alarma de salud pública porque no la hay. Madrid es una de las ciudades de mayor longevidad del mundo, con uno de los mejores sistemas de transporte del mismo (...) pero no se va a morir la gente. Tal y como se expone [este tema] muchas veces, creo que no es real".