El Juzgado de lo Contencioso Administrativo nº 20 de Madrid ha declarado este pleito, mediante providencia de 3 de abril y notificado ayer a la parte demandante, como “concluso y visto para sentencia”, una vez que recibió del Ayuntamiento de Madrid su escrito de conclusiones (se adjuntan ambos escritos).

En dicho escrito de conclusiones, el Ayuntamiento de Madrid afirma en su página 10 que las razones por las que Muñoz Grandes recibió esa calle fueron “su participación en la sublevación militar que dio inicio a la cruenta guerra civil y en la propia guerra de la que se derivó la larga dictadura que soportó España durante 40 años. Repárese en la inexistencia de otra condición o circunstancia que hubiera podido justificar la atribución del nombre de una calle en la misma capital de España”, para a continuación añadir “ … su entusiasta adhesión e incorporación al golpe militar ilegítimo del 18 de julio de 1936, su participación en la Guerra Civil, y su condición de afecto militar y político al Régimen, es lo que justifica la concesión del nombre de ese paseo (de Muñoz Grandes) …”.

El demandante Guillermo Rocafort desea trasladar a la opinión pública que dicha calle (Paseo de Muñoz Grandes) fue otorgada en el año 1926, como así aparece en el Libro de las Toponimias de Madrid, escrito por el cronista madrileño don Luis Miguel Aparisi Laporta (se adjunta extracto de este libro, véase página 13), y editado por el propio Ayuntamiento de Madrid, nombre con los que se sustituyó a la Carretera y el Paseo del Hospital Militar, y su otorgamiento viene motivado por el heroísmo de Muñoz Grandes en las campañas militares de pacificación del Rif (1920 – 1926) donde recibió múltiples heridas por su arrojo y su capacidad militar como jovencísimo Oficial del Ejército Español.

Es un caso muy similar al de la calle General Millán Astray, cuyo origen databa de antes de la guerra y en fechas y por motivos de otorgamiento muy similares.

El demandante desea evidenciar la mentira del Ayuntamiento de Madrid de situar el origen del Paseo de Muñoz Grandes tras lo sucedido el 18 de julio de 1936 con el comienzo de la Guerra Civil, cuando la realidad es que su origen data de diez años antes (1926) y por motivos completamente ajenos a los descritos por el Ayuntamiento de Madrid en este pleito, así como el demandante desea aseverar que es precisamente el odio y la mentira, como queda acreditado aquí, el motor de la política de la memoria histórica llevada a cabo por el actual Ayuntamiento de Madrid con el cambio de los nombres de las calles, porque inventa fechas y motivos de otorgamiento que son absolutamente falsos y además con ello pretende ocultar los verdaderos motivos de su otorgamiento, como era el orgullo que sentían sus convecinos por él dado su increíble heroísmo y valor demostrado en las duras campañas militares de Pacificación del Rif.

Finalmente se desea destacar que es este Juzgado el que resolvió que el Comisionado de la Memoria Histórica del Ayuntamiento de Madrid no es un órgano de expertos con rango de peritos que puedan participar en un procedimiento judicial como tales, sino un mero órgano político carente de dichos conocimientos de expertos en la materia sobre la que opinan, lo que queda evidenciado una vez más aquí con el pleito del Paseo de Muñoz Grandes, por ser incapaces, añade el demandante, de discernir las fechas de otorgamiento de dichas calles (Muñoz Grandes y Millán Astray) y sus verdaderos motivos, calles que nunca podrán entrar dentro de la Ley de la Memoria Histórica por limitarse ésta al periodo de 1936 a 1975.