La bandera arcoíris ha vuelto al palacio de Cibeles. La enseña, que representa al colectivo queer (lesbianas, gais, transexuales, bisexuales...), vuelve a colgar de la sede el Ayuntamiento como lo viene haciendo desde 2015, cuando la entonces alcaldesa Manuela Carmena (Más Madrid) mostró el compromiso del gobierno municipal con las reivindicaciones del colectivo. Pero en esta ocasión es diferente. En lugar de aparecer en medio de la fachada principal, donde ha ondeado estos años, el nuevo Ayuntamiento, gobernado por el Partido Popular en coalición con Ciudadanos y con el apoyo de Vox, ha colocado la bandera en la zona izquierda de la entrada.

Almeida se ha mostrado "extrañado porque exista malestar al colocar la bandera de España en la fachada del Ayuntamiento, más aun cuando en el Ayuntamiento de Barcelona, gobernado por Ada Colau con el apoyo del PSOE, hay unos lazos amarillos que lo que hacen es insultar al Estado de Derecho y a la democracia diciendo que hay presos políticos, cuando lo que son es políticos presos". Según el alcalde, Madrid tiene claro su "compromiso con España como capital de la nación".