«Cada detalle de la Cabalgata se ha cuidado al máximo para que esté a la altura de lo que todos los ciudadanos esperan y, sobre todo, suponga la recuperación de una tradición que en la última legislatura había sido fuente de noticias no por su belleza, sino por otro tipo de asuntos», explican en el Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento que dirige José Luis Martínez-Almeida, en alusión a las polémicas suscitadas en torno a Sus Majestades de Oriente durante el Gobierno de la ex alcaldesa Manuela Carmena.

Así, en esta ocasión, el desfile de los Reyes Magos estará basado en «los valores y la simbología de las Navidades, sin estridencias ni elementos que desvirtúen el significado que para niños y mayores tiene este evento tan especial»

La Cabalgata concluirá con un espectáculo pirotécnico y musical. Lo hará después de que por el camino se hayan repartido 1.800 kilos de caramelos sin gluten, que en esta ocasión llevarán un envoltorio biodegradable y no de plástico como hasta ahora.