Si en algo se especializa el marxismo cultural es en elaborar discursos que logran enfrentar a la sociedad, para lograr que una parte les apoye y así ganar adeptos a su causa sin ser necesariamente comunistas, pero los comunistas son los que les “defienden” cuando son ellos los que han creado el conflicto, para lograr un enfrentamiento social y generar el suficiente caldo de cultivo para lograr un mayor respaldo social a su causa.

¿No crees que esto sea realmente así? Pues es que no lo digo yo, lo dice el propio Iñigo Errejón cuando explica en este taller de formación el discurso y la hegemonía:

Ni para esto es original, ya que esta visión del marxismo cultural y neomarxismo, procede del pensador italiano Antonio Gramsci. De quien por cierto, dicen que murió confesado a pesar de emplear su vida entera a la causa comunista y a luchar contra la Iglesia. Si esto es verdad, francamente es un gesto que le honra, mejor tarde que nunca.

Pero no caigamos en anécdotas, vayamos al caso concreto y hablemos de Manuela Carmena, su proyecto Madrid Central y cómo encaja a la perfección con lo que explicaba antes Iñigo Errejón del discurso y la hegemonía de Antonio Gramsci.

Para ello, creo que lo primero que debemos preguntarnos es ¿Cuál es la ideología o cuál es el pensamiento de Manuela Carmena? Lo mejor es que responda ella explicando su trayectoria política, de donde viene, por qué vestía la camisa azul y como pasa en su trayectoria profesional a dar la batalla marxista cultural por medio de la asociación que fundó: “Jueces para la democracia”. Asociación que sigue activa y librando su batalla en el ámbito jurídico. Aquí te dejo la entrevista que no tiene desperdicio si quieres conocer mejor a Manuela.

Si me he detenido hasta aquí a explicar todo esto, es porque creo que puede ayudarnos a entender el trasfondo ideológico que hay detrás del proyecto “Madrid Central”, como lo ha habido con los debates que puso encima de la mesa sobre las cabalgatas de los reyes magos, donde ha pretendido dividir a la sociedad y meter en la agenda política una serie de temas que le podían beneficiar electoralmente y así silenciar aquellos temas que son problemas reales y que de verdad preocupan y padecen los madrileños, como el paro, limpieza de basura, seguridad, etc…

Estamos a las puertas de las elecciones a la alcaldía de Madrid y se ha puesto en marcha un plan que se llama “Madrid Central” que limita la circulación e incluso la llega a prohibir por el propio centro de Madrid, con un pretexto ecológico y medioambiental.

Manuela Carmena abre un debate donde aquellos que nos opongamos al Madrid Central vamos a dar la imagen de retrógradas que nos oponemos al cuidado del medio ambiente, que no miramos por la salud pública y que no somos conscientes de que para lograr un Madrid mejor y más próspero a futuro es necesario implementar el plan.

Por el otro lado tenemos lo contrario, ya están aquí los ecologistas queriendo paralizar Madrid y destrozarla económicamente.

Y mientras todo esto ocurre, Manuela Carmena se frota las manos, se gasta una millonada, que todavía no sabemos ni el precio real de lo que ha costado (https://elpais.com/ccaa/2018/10/30/madrid/1540911362_215724.html ) y moviliza toda su base social para defender este proyecto que lo único que busca son VOTOS.

Ni un Madrid central, ni un Madrid más limpio. Los chistes de Zapata, las alabanzas de sus compañeros a los etarras, una concejal que profana capillas… son temas que hasta ahora han tenido un coste electoral muy elevado y la sociedad tiene que olvidarlos. Por eso Madrid Central es el discurso perfecto para ganar las elecciones de nuevo o al menos reducir la pérdida de votantes al máximo.

Francamente, no creo que se logre reducir la contaminación de Madrid con este proyecto, ni tampoco que beneficie para nada a mis vecinos ni al bien común. Primero porque no creo que la finalidad de este proyecto sea realmente lograr un Madrid más ecológico ni saludable, sino que simplemente se pretende construir un discurso electoral de cara a las elecciones, lo que beneficie o perjudique a los madrileños, en el fondo les da exactamente igual.

Tampoco lo creo porque el sentido común me dice que si hay más atascos, que es lo que está provocando este proyecto al limitar tanto la velocidad de los coches; (y como esto siga así corriendo llegas antes a cualquier sitio que en coche), logras que los vehículos estén mucho más tiempo encendidos y por tanto contaminando, además de que perjudicas la vida de las personas ¿Manuela Carmena se ha parado a pensar en las familias numerosas o en los padres que tienen que llevar al colegio a sus hijos y luego ir a trabajar? No lo creo.

Pero no quiero terminar este artículo sin dar ánimo y esperanza a todos mis vecinos de Madrid, primero a aquellos que me ven como un ogro retrógrada que lo único que quiere es contaminar y frenar el progreso ecológico.

Creo sinceramente que hay que proteger el medio ambiente y creo que la sociedad tiene el deber y la responsabilidad de hacer todo lo que esté en su mano para que así sea. Si quieres conocer con mayor profundidad mi postura sobre el medio ambiente, al menos en pautas generales, te animo a que te leas esta encíclica del Papa Francisco, Laudato Sí (http://w2.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html )

Ahora bien no creo que el cuidado del medio ambiente se logre por medio de la crispación y “enfrentamiento” social como se pretende con Madrid Central, no creo que el cuidado del medio ambiente pase por prohibir la libre circulación de las personas, ni creo que el fin justifique los medios; Por eso me opongo a este proyecto y lo hago sin ver en los que lo defienden enemigos sino vecinos con los que seguro comparto muchas más ideas, propuestas y proyectos que van mucho más allá del Madrid Central. Por mi parte, no van a conseguir que entre en esa división social que se está generando.

Por último, esperanza porque hay proyectos políticos como VOX que hablan con claridad, que pretenden librar de frente la batalla cultural, que busca gobernar para todos con propuestas e ideas que van mucho más allá de las siglas y las ideologías políticas, plantean propuestas de sentido común y como decimos, de extrema necesidad.

Así que mucho ánimo que ya nos queda poco para entrar en el Ayuntamiento y empezar a cerrar el grifo del derroche económico y empezar a legislar de verdad para todos los madrileños; También para aquellos que engañados por los medios de comunicación nos desean la muerte o piensan de nosotros lo peor.

En VOX entendemos que la política es servicio y que las instituciones públicas deben buscar siempre el bien de la sociedad, ya sea desde el Ayuntamiento o desde el Congreso.

No nos vamos a dejar llevar por el odio, ni tampoco nos vamos a callar. Nuestro discurso se construye con hechos y no con palabras.

 

José Manuel Menéndez, Coordinador Nacional de Cañas por España

@josemanueldez