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SINOPSIS DE LA OBRA



Estimados lectores, intentaré presentaros en pocas líneas este libro que es mi segundo en solitario, para que decidáis comprarlo o no comprarlo, recomendarlo a vuestros amigos o maldecirlo, o simplemente encogeros de hombros.

 

El mismo título es una declaración de intenciones y sigue el principio de llamar a las cosas por su nombre, algo de lo que hoy en día tenemos una desesperada necesidad. Esta obra, “crisol heterogéneo, batiburrillo fastuoso, agudo caleidoscopio sociológico” en palabras de un amigo, recoge las reflexiones de un personaje llamado Oso Solitario, imaginario observador de la realidad del mundo occidental, que durante nueve años las ha compilado cumpliendo un encargo de cronista e informador. Obviamente alter ego del autor de este libro, quien en el momento de preguntarse sobre su animal de elección, su tótem si así queremos llamarlo, nunca tuvo dudas de cuál era.

 

Quizá hubiera preferido ser un halcón en vez de un oso. Pero para todos nosotros son limitadas nuestras posibilidades de decidir lo que hemos de ser, en esa amalgama irrepetible de libertad, necesidad y caprichos de la existencia que forma nuestra vida.

 

Oso puede ser solitario, pero no estúpido ni ciego a cuanto le rodea. Percibe agudamente, dolorosamente, alrededor de él y a veces también dentro de él mismo, los signos de la enfermedad; las líneas de necrosis espiritual que hieden y supuran, como pústulas que rezuman muerte interior, líneas que resaltan con creciente claridad en medio del “batiburrillo fastuoso” de estas Crónicas.
 
¿Pero cuáles son estas líneas, se preguntará el potencial lector? ¿De qué habla exactamente este libro? Habla de lo siguiente:

 

 
El odio contra el hombre blanco sexualmente normal.
 
La guerra sin cuartel contra la masculinidad.
 
Igualdad de género y fanatismo igualitario en general.
 
La hostilidad contra la polaridad sexual y las identidades definidas.
 
La voluntad de degradacion y de recrearse en lo más bajo.
 
La incomprensión hacia el pasado y el desprecio de la propia tradición.
 
La obsesión por encuadrarlo todo, medirlo todo y controlarlo todo.
 
El hundimiento de la natalidad europea.
 
Las políticas deliberadas de sustitución étnica en Europa y genocidio cultural.
 
La construcción en nombre de la libertad de un sistema de represión de las ideas.
 
La pérdida de valores básicos de salud y vitalidad.
 
 
Finalmente, como telón de fondo y condición necesaria para que todo lo anterior sea posible, la enorme decadencia intelectual, cultural y moral que ha hecho posible una impresionante inundación de ideas ineptas y tendencias aberrantes.

 

 
El Oso, arrojado al mundo que le ha tocado vivir, tenía una cosa clara: que no iba a traicionar la promesa que se hizo a sí mismo, en una lejana juventud, de cultivar ideales de rectitud, verdad, belleza, elevación interior. Si lo ha conseguido y en qué medida, es asunto exclusivamente privado. Pero en cierta encrucijada de su vida decidió también que no iba a quedarse callado; su camino y sus escritos son una dialéctica continua entre la integración y la alienación, una tensión constante entre la fidelidad a sí mismo y la llamada oscura a tirar la toalla, a renunciar a mantener las posiciones y alzar esa bandera blanca que significa la muerte interior.

 

 
De esta manera, ha plasmado un fragmento de este camino y de sus reflexiones sobre el mundo que le rodea en estas Crónicas donde se encontrará un poco de todo: observaciones sobre la sociedad y los eventos en el mundo; pequeñas historias que nos ilustran algún aspecto de la realidad actual; comentarios de películas, libros y autores, algunos conocidos y otros menos, pero que tienen siempre algo que enseñarnos.

 

 
Todo esto son las "Crónicas de un Occidente enfermo", apuntes heterogéneos sobre la enfermedad de nuestra sociedad y el mal profundo del tiempo en que vivimos.