Francisco Franco fue Jefe del Estado de España en uno de los periodos de la Historia de nuestro país que está siendo sometido a un profundo revisionismo. Para los autores de éste nuevo libro de SND Editores, es un revisionismo infundado e injustificado, porque el periodo de la jefatura de España bajo al figura de Franco fue para los autores, uno de los más prósperos de la historia de nuestro país, sin atisbo de duda. «Franco en el banquillo. La defensa toma la palabra» promete ser uno de los libros más demandados por todos aquellos que, simpatizando o no con el régimen del gerenal Franco, quieran conocer de manera objetiva, con datis en la mano, qué es lo que realmente ocurrió durante ese largo periodo de la historia de nuestro país. Sus autores, Fernando Paz, Javier García Isac y Álvaro Romero, no van a dejar indiferente a nadie. El libro está prologado por Eduardo García Serrano.

Fernando Paz: “La sistemática deformación que se ha venido produciendo de la historia de España en las últimas décadas, ha encontrado en la figura de Francisco Franco el paradigma de tergivesación. A manos de leyes ideológicas y sectarias que no regatean mecanismo represivo alguno, Franco está escapando a la historia para convertirse en un objeto más allá de todo debate. Por eso, el historiador debe, ante todo, comprender. Evitando, justamente, la tentación de situarse por encima del pasado; debe sumergirse en él, aunque quizá sin pasar del cuello, manteniendo la cabeza fuera del agua.
Es necesario, ante todo, contextualizar las decisiones que en su día se tomaron y los hechos que acaecieron durante los cuarenta años que duró el régimen. La comprensión de la España de nuestros padres y abuelos exige un análisis riguroso que supere toda condena y trate, en su lugar, de explicar.
Desde esa perspectiva se trata la represión de las lenguas regionales durante el franquismo, la relación con la Iglesia, la desideologización, las decisiones económicas, la emigración, la dependencia de los norteamericanos y la represión de las libertades”.

Javier García Isac: “Es mucho lo que sobre Franco se ha escrito, en la mayoría de las ocasiones, mal escrito, falso y tergiversado. Por la parte que a mi me toca, he intentando poner orden en cuestiones donde la mentira y la mitología, se han impuesto a la verdad. El bombardeo de Guernica, la matanza de Badajoz que nunca existió, la desbandá de Malaga, el crimen de Lorca o el milagro económico español, son aquí tratados con el rigor que merecen, sin apasionamientos ni medias verdades, solo fieles a unos hechos, que como el lector podrá comprobar, se ajustan rigurosamente a lo allí sucedido, se ajustan a la verdad.”

Álvaro Romero: “La deformación, mediante la mentira, de la figura de Francisco Franco, desde el momento mismo de su fallecimiento, conforma una campaña inaudita y ensodecedora. Su intensidad ha sido progresiva y creciente. Y tengo para mí, que para llegar al punto en el que estamos, ha sido necesario, además de la colaborción dolosa de unos, el silencio cómplice de otros muchos. Como entiendo que la verdad no sólo hay que reconocerla sino que también hay que proclamarla, he querido colaborar en este trabajo y excluirme de la lista de los silentes”.

Eduardo García Serrano: “Sobre España gravitan dos leyendas negras, la de la España Imperial y la de Franco y su Régimen. Vivir de la mentira para que el pueblo vegete en la mentira es la forma más tóxica y abyecta de hacer política. Eso es lo que se está haciendo en España desde hace 44 años, construir una gigantesca mentira de consenso sobre la vida y la obra del Generalísimo Francisco Franco, al que se ha rodeado de un silencio ponzoñoso que infesta a toda la sociedad española. Este libro, cargado con la elocuencia de los datos, de los hechos y de la verdad, tiene vocación de antídoto de esa mentira de consenso. Las cosas sólo empezarán a cambiar cuando los españoles sepan lo que Franco hizo y por qué lo hizo. Sólo entonces la gratitud destruirá la mentira de consenso sobre la vida y la obra del Generalísimo Francisco Franco”.

Javier García Isac: «Franco fue el Jefe de Estado más austero de España, cuando te invitaba a cenar te hacía una gran putada»