Ernesto Ladrón de Guevara evoca en este libro la histórica obra de Ramiro de Maeztu para reclamar en pleno siglo XXI que todo el mundo unido por la lengua española restaure ese poder que en su día tuvo, recuperando la unidad espiritual del conjunto de las naciones que forman la civilización del universo hispano. A lo largo de estas páginas, el autor combate las ingenierías sociales que procuran destruir esos vínculos, intentan disgregar y trocear ese bloque formado por una cosmovisión cultural compartida y obstaculizan la conjunción de intereses potenciales que pueden aprovechar las sinergias alimentadas por una lengua común y una civilización que fue el cimiento que fraguó aquello que hoy llamamos y debería ser la Hispanidad.