Prácticamente recién publicado, Sin Paternidad no hay Libertad es el primer libro de una trilogía escrita por el murciano Francisco Martínez Peñaranda, que no va a dejar a nadie indiferente. 

 
Presidente de la Asociación Libertad Sui Iuris y padre de siete hijos, Francisco lleva un tiempo defendiendo la institución de la familia, una institución anterior al Estado y a las ideologías que pugnan por hacerse con sus riendas para ejercer el poder.
 
Especialmente perniciosas han sido todas aquellas ideologías que han tratado de suprimir la autoridad de los padres en la educación y formación de los hijos. 
 
Estas ideologías, en su pretensión de abarcarlo todo, hasta lo más íntimo de nuestras vidas, han sido denominadas con pleno acierto como totalitarias. Y, pese a que el cruento siglo XX parecía haber hecho desaparecer del mapa a las más nefastas (comunismo y nazismo), cuyo rostro inhumano fue perfectamente reconocible, las ideologías totalitarias surgen en nuevas formas y manifestaciones, infiltrándose subterráneamente en las conciencias y aspirando a la toma del control sobre ellas. 
 
La más conspicua de estas ideologías hoy, y probablemente la más peligrosa en Occidente, es la conocida como Ideología de Género que, más que ninguna otra antes, encuentra un formidable obstáculo en la institución de la familia, y esto es así fundamentalmente porque es la misma familia el objeto preferente de su ataque.
 
Destruir a la familia es el mejor modo de crear seres humanos sin anclaje ni orientación, seres manejables y maleables a los que poder someter.
 
Francisco Martínez Peñaranda, en su imprescindible obra, disecciona esta ideología y sus múltiples ramificaciones. 
 
Después de haberla leído a muchos se les caerá la venda de los ojos y podrán ver lo que se esconde detrás de tanto lacrimógeno victimismo y tanta alegre diversidad propagados por los medios de comunicación y financiados con nuestros impuestos.
 

1.- Seguramente el título de su obra sea considerado poco "inclusivo", dado que habla de paternidad y no de "paternidad y maternidad". Pero al margen de estas superficialidades fácilmente rebatibles desde la gramática, es indudable que es preferible que los hijos, en su desarrollo social y afectivo, tenga una referencia materna pero también (y en esto hay que enfatizarlo) paterna. ¿Qué papel esencial representan los hombres en la crianza y educación de los hijos?

En referencia a la primera parte de su pregunta, le diré que esto del lenguaje inclusivo es una trampa más de la manipulación del "gender" por lo tanto procuro no hacerles el juego. La palabra paternidad es una palabra polisémica y que encierra varios conceptos y engloba a padre y a madre. Es cierto que el título puede inducir a confusión, Sin paternidad no hay libertad.

¿Si no soy padre, no soy libre? O ¿Si no tengo padre no soy libre? Para saber su significado lo mejor es leer el libro.

En referencia a la segunda parte de su pregunta. He de decir que los hombres y las mujeres somos diferentes y esto es tan obvio que decir o negar lo evidente suena chocante, podemos y debemos ser iguales en derechos y oportunidades pero la igualdad como absoluto no existe y no es bueno que se pretenda imponer lo imposible, ni siquiera es sano forzar a la naturaleza porque se rebelará contra nosotros.

He de decir también que la ideología de género y sus siervos están promoviendo una campaña de demolición y desprestigio de la familia hombre-mujer presentando la alteridad como un fracaso. Pero la verdad del ser humano está escrita en nuestras células y el mejor lugar para que un niño se desarrolle en todas sus dimensiones, física, síquica, emocional y espiritualmente es sin lugar a dudas la familia formada por un padre y una madre. En este ámbito los papeles son diferentes y complementarios. Aunque no les guste a los ideólogos del género, cada cual está mejor cualificado para desarrollar un papel diferente en la educación y crianza de los hijos. Y respondiendo más concretamente a su pregunta, los hombres tienen un papel fundamental, porque aman de forma diferente a los hijos, el amor de la madre es más visceral y el de padre más racional, de modo que su función diferente equilibra al hijo en su desarrollo, la naturaleza es simplemente sabia, y los ideólogos de género, no sabría decir si más ignorantes que malvados o viceversa.

2.- Hoy existe una tendencia cada vez mayor a la cosificación en las relaciones humanas: las personas se ven como objetos o miembros de colectivos artificiales y no como personas dotadas de dignidad, como peones sacrificables en el tablero de ajedrez de la política y el mercado en lugar de como seres humanos que crean lazos afectivos naturales inefables e imponderables. ¿Qué nos ha conducido a esta situación?

 La ideología de género tiene sus raíces ancladas en el relativismo, en el antropocentrismo y en el nihilismo. La dignidad del ser humano es previa, porque le viene dada. La influencia del cristianismo que impregna la cultura occidental y que considera al hombre hecho a imagen de Dios es la clave de esta dignidad y esto está más que demostrado, desde la antropología y desde el estudio riguroso de la historia de la humanidad. En este tablero de ajedrez que usted menciona, el error está en jugar sin rey y si se prescinde del rey todos sabemos que la partida está perdida desde antes de empezarla.

3.- Recientemente, en la Asamblea de la Junta de Extremadura, una niña "trans" leyó una carta en la que defendía su condición, y tuvo una cálida acogida y una gran difusión mediática ¿Qué nos dice esto de los políticos, de los medios y de la sociedad? 

Pues ¿Qué puedo decir?  que es una pena y una tremenda injusticia que se utilice a menores para manipular a la población y hacer política, jugando con los sentimientos de la gente. Es evidente que esta carta no la ha escrito ella y que los que están detrás de este espectáculo, como se dice ahora, deberían hacérselo mirar. Esto es, sencillamente penoso y muy injusto.

4.- La auto-percepción, como uno cree o siente que es, se ha convertido en una especie de fuente de derecho, como algo sagrado en la nueva religión del género, como usted sugiere en su libro. Hemos dejado al capricho de la subjetividad la determinación de cuestiones objetivas. ¿Por qué este cambio en el foco de atención de criterios basados en hechos y conocimientos contrastados a otros basados en la pura subjetividad?

La teoría del género, es eso, una pura teoría, basada en suposiciones, especulaciones, conjeturas y fantasías absolutamente anticientíficas. Todo pensamiento puede ser planteado y propuesto y este del género también, ¿Por qué no? Adherirse a sus postulados libremente, debatirlos en una sociedad plural y dinámica puede ser sano. Lo preocupante y peligroso es cuando el Estado hace propia una ideología y se abraza a sus dogmas, obligando a la población a creer en ella y a aceptarla por la fuerza, promoviendo con dinero público, subvenciones y prebendas sus postulados y castigando con leyes coactivas y sanciones civiles y penales a quien no los comparta, esto es sencillamente totalitarismo disfrazado de buenas intenciones.

5.-  La violencia de género, el matrimonio gay, los vientres de alquiler, la "interrupción voluntaria del embarazo" (o aborto), la paridad, ¿qué tienen en común todas estas cosas?

Todos estos puntos que me sugiere usted en su pregunta, son, manifestaciones de la ideología de género, son por así decirlo cabezas del mismo monstruo, ramas del mismo tronco. Su pregunta me parece interesante, porque siendo imposible de contestar en unos párrafos invitará a los interesados a leer el modesto ensayo que les propongo, y que es objeto de esta entrevista.

6.- Y al final, la tiranía. ¿Cree que esta nueva forma de totalitarismo que entra en nuestras casas hasta las cocinas y las camas terminará imponiéndose? Cree que los niños fabricados en serie de El Mundo Feliz de Huxley y el neolenguaje y el 2+2=5 del 1984 de Orwell se harán realidad en los próximos años?

Cada siglo tiene sus tiranías y ahora toca esta, la del género es sutil, disfrazada, silenciosa. Pero no por eso traerá menos sufrimiento que las anteriores, me atrevo a vaticinar que incluso traerá aún más sufrimiento y las consecuencias serán más nefastas.

No obstante después del sufrimiento queda demostrado que los arios no son superiores y que el comunismo no trajo la felicidad prometida, pero lamentablemente los cadáveres que quedan en el camino hasta que se descubre la falacia son muchísimos. Finalmente y por suerte la gente comprende que no llueve hacia arriba, aunque muchas veces cuesta trabajo hacerlo ver. Solamente hace falta un niño que diga que el rey va desnudo. Esta trilogía es mi modesta contribución.

 7.- ¿Qué le ha motivado a emprender esta cruzada contra lo que probablemente con total acierto denomina en su libro "industria del género"? Qué valores cree que debemos defender y preservar frente a los "contravalores" que presenta y representa dicha industria?

Esta pregunta si me lo permite se la voy a responder muy brevemente. Soy padre de siete hijos, y no quisiera dejarles en herencia la esclavitud,  con eso queda bastante resumido.

8.- Tiene preparados dos nuevos libros que, con este, completarán una trilogía indispensable para entender qué está pasando en el mundo. ¿Podría adelantarnos algo de las próximas entregas?

La segunda entrega de esta trilogía pretendemos sacarla a la luz la próxima primavera del 2020 y aborda temas que han quedado en el tintero en el primer libro. Se abordan preguntas que quedan sin resolver en esta primera entrega, estrategias de educación o mejor dicho de adoctrinamiento,  organismos internacionales porque también busca responder a la pregunta de quien mueve los hilos y otros aspectos muy importantes como el jurídico que a priori pueden parecer algo áridos para un libro de carácter divulgativo, no obstante mi aspiración sin duda algo pretenciosa es no aburrir al lector, espero haberlo conseguido.

El  último tramo es la tercera entrega que se prevé para el otoño de 2020 este es el más difícil, es el que más trabajo me ha costado, el más delicado, en el que más me implico, muestra como esta ideología ha contaminado todos los ámbitos de la vida pública y privada incluso la religión. Lleva varios testimonios muy reveladores y vuelco en este texto mi corazón. Es un ensayo pero yo diría que al cincuenta por ciento porque pongo en el la experiencia personal como prioridad, la mía y la de los damnificados. En definitiva, menos información y más alma.

 

Puede adquirir directamente el libro en el siguiente enlace:

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