El Sentido de la Justicia, libro oportuno y actualísimo.

Rafael Palacios, Rafapal, nos suministra claves ineludibles para aprehender y comprender los escalofriantes e intolerables grados de injusticia a los que se está llegando en España. La recentísima y muy inmoral sentencia de La Arandina. Últimas calendas en nuestra patria, horrores judiciales, uno tras otro. Golpismo separatista, exhumación de Franco, EREs, Rodrigo Lanza, la manada de Pamplona. Todo escandaloso. La (in)justicia española es una basura integral, arbitrariedad absoluta, confirmaciones diarias. No hay separación de poderes. No hay independencia judicial. La corrupción en los tribunales, intrínseca. Tribunales: poder y, a la vez, sicarios del Poder.

Jaque, ¿mate?

De Rafa solo puedo hablar bien. Pura subjetividad. Sujeto soy. Rafa, naciste para reír bajo las vides, trovar victorias y arrollar en las lides. Procurando dar jaques mates. Al menos, jaques. Rafael Palacios, colega periodista y potente escritor, a través de su web www.rafapal.com, y su canal de Youtube, nos ofrece a diario, feraz y feroz, una vuelta de tuerca a la realidad. Nada es lo que parece.

¿Las élites rectoras, tan psicópatas como invisibles, nos esconden tantas y tantas cosas o en realidad las conjeturadas conspiraciones no son más que el fruto de imaginaciones desaforadas? Duda razonable. Resuelta cada día, obvio. Rafapal proporciona epifanías cotidianas, las realidades ocultas más prohibidas por el NOM: terrorismo de falsa bandera, poderosas sociedades secretas, funestos servicios secretos, vindicación de la espiritualidad, efusión de la conciencia, fenómenos OVNI. Y las postreras paranoias del Sistema: género, inmigración y clima, tan machihembradas, como ambos sabemos.

Justicia y Ley, oxímoron

En El Sentido de la Justicia, Rafapal recorre, a través de su vigorosa prosa, fino escalpelo, una esplendente vereda histórica que transita desde el Código de Hammurabi hasta la mismísima actualidad. Antiguo Israel, Mesopotamia, Egipto, Grecia y Roma, Edad Media con su cristiandad. Luego, el hiato: la (aciaga)senda del Derecho Natural al Derecho Positivo que supuso el Renacimiento y, ulteriormente, la Ilustración que ilumina (valga la irónica reiteración), el mundo moderno del Estado de Derecho. Hasta hoy.

Poro abierto: distinguir entre legalidad y justicia. Justicia versus Derecho. Ley Natural, de estirpe divina, contra Ley Positiva, de linaje kelseniano. Abismos insoslayables, amargas fisuras, imposibles suturas.  Se interroga Rafa, con el indispensable auxilio del abogado y politólogo Adrián González. ¿Qué es la justicia? Reparar daños causados y resolver conflictos. Nada que ver con lo que vislumbramos a diario. Más daños y más conflictos provocados por La Cosa Nostra judicial. Con su despiadado corolario: omertá. ¿Son necesarias tantas y tantas leyes para que la peña se comporte “bien”? ¿Por qué se crean más y más leyes correccionales, algunas de ellas que se empeñan en violar sistemáticamente los más elementales derechos humanos? ¿Por qué gobierno y jueces y medios de intoxicación concuerdan en simular como veraz esta falsa justicia?

Cuándo se jodió la justicia

Lo mismo que a Zavalita le preguntaban en la extraordinaria obra de Vargas Llosa, Conversación en la catedral, cuándo se jodió el Perú, mutatis mutandis, la formidable tarea de Rafa, propia de jayanes, se propone el mismo objetivo. Cuándo se jodió la justicia. Una historia de la humanidad guiada por cinco premisas axiales, fúlgidos leitmotivs.

Los ataques de bandera falsa, la usura/dinero-deuda, el escamoteo del conocimiento, el pugilato entre el derecho natural y el derecho positivo y el influjo de las creencias religiosas y ocultistas para determinar quién posee la capacidad de emitir la moneda en curso. Nuestro autor se halla persuadido de que la relación entre dinero, dios y ley, factor judío mediante, deviene crucial para entender el alcance que ha acabado apuntalando la noción de Justicia. En ese sentido, prosigues ahondando los agudísimos aciertos de El Sentido de la historia, gracia sobre gracia.

Tanta injusticia, por qué

Te sigues preguntando. ¿Cómo es posible, en definitiva, que en este perro mundo impere la Injusticia? Interpelación retórica. Tú mismo, a través de estas sazonadas y proteicas 260 páginas, te contestas. Muy diestra y perspicazmente, desde luego.

Lo dicho, Rafa. Gracias. En fin.