“La degeneración del español se produce en buena parte por estupidez”.

  • El efecto más destructivo es la imitación del lenguaje de los políticos, individuos que no hay llegado a donde están por mérito y capacidad.
  • Una cosa es admitir los anglicismos imprescindibles por motivo técnico y otra hablar la jerga del espanglish.
  • El lenguaje sirve para pensar: hablando mejor somos más libres.

Rafael Cerro presenta hoy en Madrid (ver recuadro) el tratado de Gramática con el nombre más irreverente de la historia: Cómo hablar como un perfecto imbécil. Además, la presentación será un monólogo de humor centrado en cómo hablamos y escribimos. Pueden encontrar la obra en www.terranatio.com

¿Por qué ese título?

Una cosa es evolución del lenguaje y otra degeneración. La degeneración actual es superflua, claro. Prescindible. La mitad procede de que la gente repite el lenguaje que escucha en los medios de comunicación, llenos de periodistas poco formados, de políticos y de ‘todólogos” que opinan sobre cualquier cosa.

¿Los todólogos son políticos?

En realidad, sí. Son comentaristas expertos en la nada, pero la mayoría recibe consignas de los partidos políticos y también dinero. Así que solamente intoxican. No entiendo que la gente pueda seguir queriendo a estas alturas que le digan cómo pensar. Pero, además, es que hablan muy mal, ellos mismos son una letanía de tópicos y vaciedades. Después, el público acaba copiando sus giros.

¿Y la otra mitad del mal?

Los anglicismos. No hay un solo necio que no entienda que lo que dice es más importante si trufa el discurso en español de palabras en inglés. Hemos olvidado cómo decíamos ‘flashback’ en español: analepsis. Eso es una anécdota, pero más grave es que para pedir magdalenas tengamos que decir ‘muffins’. El problema es que habla medio en inglés precisamente la gente que no lo entiende, las personas a las que los anglicismos les parecen exóticos y que creen que ‘exit’ es éxito. Esta recepción voluntaria de una invasión de anglicismos no solo contamina nuestro lenguaje y lo vuelve ridículo: es una renuncia a nuestra soberanía cultural.

¿Qué aporta la obra?

Medicina para el intelecto. Un listado de casi cada memez que estamos diciendo con su correspondiente solución. Y alternativas a los anglicismos. Y, sobre todo, sentido del humor. La Gramática es compatible con él.

¿Por qué le preocupa la clase periodística?

Por inexperta y mal pagada, con todo lleno de redactores que no llegan a fin de mes. El efecto más destructivo es la imitación del lenguaje de los políticos, individuos que no han llegado adonde están por mérito y capacidad. Las barbaridades que ellos dicen llegan a periodistas de los que dicen “la raza humana” porque no diferencian entre raza y especie. Los españoles piensan que para periodista vale cualquiera… pero el precio de ese apotegma es la misma democracia. No crea que me gusta dar la nota: solo estoy aquí reivindicando la dignidad del periodismo, como han hecho José María García y pocos más.

 

Presentación de "Cómo hablar como un perfecto imbécil"

FECHA: viernes, 20 de diciembre a las 19:00 horas.

LUGAR: Santana Art Gallery, Paseo de la Castellana, 190. Lateral. MADRID.

FORMATO: monólogo de humor.

FORMALIDAD: reservar plaza escribiendo una línea con el número de personas a:

director@santanaartgallery.com

ACTO GRATUITO. Presentación a cargo del periodista Braulio Calleja.