Este libro será una sorpresa para muchos, si bien es suficientemente conocido entre quienes conocen algo en profundidad la historia del franquismo y la figura de Franco. El seudónimo “Jakin Boor” esconde el nombre del autor que no es sino Francisco Franco, y este libro recopila una serie de artículos sobre la masonería escritos entre 1946 y 1951. Es interesante conocer este libro para salir al paso de quienes niegan a Franco una estatura intelectual, y entender un poco mejor el sentido de la España que quiso construir, hoy barrida casi totalmente.

En estos textos se aborda la relación entre la masonería, los judíos y el Estado de Israel que ya era abiertamente hostil a España. Denunciaba el carácter destructivo de las logias masónicas para España y el catolicismo, lo que naturalmente convertía a la organización en enemiga del proyecto nacional-católico que el régimen había concebido para nuestro país y comenzaba a construir en la posguerra.

El seudónimo “Jakin Boor” viene de las dos palabras “Jakhin”y “Boaz” que son las dos columnas simbólicas presentes en todos los templos masónicos, idealmente referidas a dos columnas del antiguo Templo de Salomón. Se podría entender como una especie de sarcasmo este seudónimo, pero no parece que tenga un significado ulterior. Las historias-habladurías según las cuales a Franco se le negó el ingreso en la masonería, y por ello la combatió después con particular saña, no parecen tener mayor fundamento. Desde luego no es necesario recurrir a ello para “explicar” el por qué Franco combatió esta organización: las motivaciones ideales y políticas están bastante claras, sin que haga ninguna falta buscar dudosas, o directamente inventadas, motivaciones personales.

Naturalmente viene a la mente la manida expresión conspiración judeo-masónica  que hoy se menciona con irrisión, pero son indudables tanto el carácter judaizante de la masonería moderna, que la convirtió en algo muy distinto de lo que habían sido las corporaciones de constructores de la Edad Media, como su papel como una de las fuerzas determinantes en la formación del mundo moderno; además, no pocas veces ha bajado al terreno político y geopolítico, defendiendo intereses en exceso materiales y muy lejanos de su teórica misión iniciática y cultural.

Las consideraciones de este libro están naturalmente ligadas al momento histórico en que fue escrito, pero no están totalmente obsoletas, porque los poderes en la sombra siguen bien presentes y más que nunca. De hecho actualmente celebran su triunfo, en ese aquelarre de degeneración social y tiranía encubierta que se llama Nuevo Orden Mundial. Por todo ello estos textos escritos hace tantas décadas por Franco aún hoy pueden ser leídos con provecho.