El periodista Javier García Isac, junto con el historiador Fernando Paz y el gerente de SND Álvaro Romero acaban de sacar a la luz Franco en el banquillo, donde defienden al Caudillo ante las injustas acusaciones que le hacen. En esta ocasión analizamos con el propio García Isac los aspectos más interesantes que aportó al libro.

 

¿Qué supone para usted haber escrito un libro sobre Franco con Fernando Paz y Álvaro Romero?

La verdad es que ha sido una sorpresa que se haya contado conmigo para participar en un libro que sienta un antes y un después en el tratamiento que en los últimos años ha recibido la figura de Francisco Franco. Si usted se fija en el tratamiento que le conceden los medios y las últimas aportaciones bibliográficas no se está siendo objetivo. No se sabe separar la figura histórica de su perfil como militar, de su participación en la Guerra Civil, de su vida personal o de su actuación como Jefe del estado, y se emborrona todo con un interés tendencioso para empañar su imagen de manera muy poco objetiva.

 

De todas maneras, estar junto a Fernando Paz y Álvaro Romero en esta publicación, prologada por Eduardo García Serrano, ha sido todo un privilegio y un lujo que no se puede desaprovechar y que me ha obligado a estar a la altura de esta circunstancia.

 

Uno de los temas principales que toca es el mito de las fosas y las cunetas, que siempre saca la izquierda....

Este es un asunto recurrente en los últimos tiempos pero debemos recordar que no siempre ha sido así. Si bien es cierto que hay cunetas, se olvida muchas veces que hay cunetas de ambos bandos, y parece que solamente interesan las cunetas del bando republicano, que es el que perdió la guerra hace ya 80 años. En esto habría que ser mucho más riguroso: lógicamente las familias que sepan donde están sus familiares enterrados, pueden pedir la intervención de la Justicia para sepultarlos como merecen y como quieran. La izquierda sabe mucho de cunetas, sobre todo porque era el lugar más habitual donde ellos cometían sus crímenes. Está más que demostrado, que la represión frente populista en retaguardia, fue mucho más salvaje y sanguinaria de la que pudiera existir en bando nacional. Por cierto, hablar de cunetas después del año 39, entra dentro de la mitología. El bando nacional estaba en el poder, y no era necesario ejecutar a nadie en ninguna cuneta. Las sentencias capitales, se cumplían de forma reglamentaria sin necesidad de cunetas ni nada parecido. Eran sentencias contra criminales y asesinos, condenados por sus graves delitos de sangre.

Lo que no tiene sentido es que sea el Estado y la Administración la que secuestre un cadáver después de profanarlo, como ha sido el caso de Francisco Franco, un cadáver que hoy por hoy no pertenece a la familia y que ha quedado bajo tutela del Estado. Es un caso insólito.

Y me entristece que el Estado oculte los asesinatos propiciados contra monjas o sacerdotes por el solo hecho de llevar hábitos o sotana. No entiendo por qué no se hace memoria histórica con los miles de asesinados en Paracuellos de Jarama, entre ellos cientos de niños, o los crímenes cometidos en Montjuic, bajo el gobierno de Luis Companys.

 

También aborda el tema de la fortuna de los Franco, con el que la izquierda está obsesionada...

Si, bueno, ese es justo uno de los capítulos que yo he desarrollado. La supuesta fortuna de Franco es una leyenda más, nunca ha habido ningún proceso, ni duda, ni sospecha, ni procedimiento judicial contra Franco por una supuesta ilegalidad, se habla mucho pero no se ha incidido con datos reales.

Fíjese que si en algo sobresalió el periodo de Franco fue por su intransigencia frente a la corrupción, recordemos los casos de Matesa o Sofico. Nunca hubo sospechas de corrupción en torno a Franco, que tampoco la consintió con sus ministros.

Franco era un militar de cultura y formación austera, su ambición no era el dinero, sino España.

Y conviene comentar aquí que ahora se intenta acusar a los herederos de Franco, como si medio siglo después –muchos de ellos eran niños o no había nacido cuando Franco era Jefe del Estado-, ellos no hubieran podido hacer fortuna o tener suerte en los negocios. Una cosa es lo que Franco hiciera o ganara, y sus emolumentos como Jefe del estado o General, y otra muy distinta es que ahora resulte que sus descendientes no puedan ni jugar a la pelota.

 

En el tema de Lorca también es muy interesante que se descubra la verdad, no lo que nos cuentan...

Efectivamente, en torno a Lorca hay un mito que ha crecido con los años pero sobre el que no se han consumado las investigaciones, que son todavía latentes, como ocurre con la figura de Miguel Hernández, y en torno a las cuales, a ambas figuras de nuestra literatura, las jefaturas de Falange del momento mostraron inquietud porque se preservara su integridad física. Esto no se conoce o no se aborda.

Sobre Lorca pende el péndulo de que su cuerpo aún no se ha encontrado, es un eslabón perdido de nuestra Guerra Civil. Quizá sea uno de los capítulos de los que más orgulloso estoy, de todos aquellos sobre los que me ha tocado escribir. Es un tema que estoy seguro sorprenderá al lector por la conclusión a la que me lleva la investigación realizada. Con Lorca se asesina a uno de los nuestros.

 

Analiza la política económica del general Franco, desde la autarquía al intervencionismo...

Esta es otra de las partes que me ha tocado desarrollar en varios capítulos de este libro. Si en algo destaca el régimen de Franco, no ha sido solo por la estabilidad social lograda, sino por ese milagro español que dio pie a que España creciera sin parar entre 1940 y 1975, casi 35 años de crecimiento continuado y progresivo que llevó a que nuestro país se convirtiera en la décima potencia industrial del mundo y en el 23º país militar.

España logró instaurar un sistema garantista para ciudadanos y empresas, casi logró el pleno empleo, y se implantaron políticas sociales transcendentales de las que hoy en día aún disfrutamos, como la Sanidad Pública, la Educación garantizada con colegios públicos en todos los municipios, la Seguridad Social, y un sistema universitario que logró que las clases humildes, por primera vez en la historia de España y en la de muchos países que nos rodean, pudieran estudiar en la Universidad sin apenas pagar. Esto es algo que la izquierda no tolera con normalidad, es algo que Franco les arrebató y que ya nunca podrá recuperar, los grandes logros sociales en España son obra de Franco, y así pasará a la historia aunque tiren sus huesos a un contenedor.

 

¿Podría incidir un poco más en la obra social y en el bienestar social?

Efectivamente, si algo subió de categoría en España fue la clase obrera, que de las alpargatas y el trabajo en el campo, del analfabetismo atávico, pasa a las vacaciones, a los seguros sociales, a la asistencia médica gratuita, a los pisitos en el pueblo o en la playa, al coche propio, y a que sus hijos puedan alfabetizarse, estudiar gratuitamente en colegios públicos y acceder a la Universidad. Es un hito social histórico que la izquierda jamás perdonará. Franco es el creador de esa gran clase media, que ha supuesto el soporte de la sociedad actual y que estamos dilapidando mucho mas rápido de lo deseable. Franco tenía una obsesión casi enfermiza de sacar a España de la pobreza y el analfabetismo.

Buena parte de estos principios los animó la Iglesia católica, ahora con una élite tan desagradecida con la figura de Franco, y el espíritu de la Falange que fundara José Antonio Primo de Rivera, una de las mentes políticas más claras y brillantes que dio la España del siglo XX y que permitió que los gobiernos de Franco, al menos al principio, contaran con algún cerebro falangista. Es innegable que el espíritu de la falange, impregna toda la obra social de Franco.

 

¿Qué esperan aportar con este libro?

Mi impresión es que abre una línea de trabajos con aportación de datos y cifras que clarifican mucho la etapa de Franco, especialmente ante las campañas difamatorias que inundan los medios y las tertulias de hoy. Podría decirse que se trata de un libro no solo de lectura animada, sino un libro de consulta que se puede subrayar y al que se puede acudir, por la abundancia de datos y realidades, y por la documentación a la que acude.

Si las cosas siguen como parece desde el actual Gobierno de España, animados desde los que quieren destruir España,  será un libro absolutamente censurable y prohibido que no reúne los requisitos de pensamiento único que pretenden el PSOE y Podemos.

 

¿Cómo valora la labor de la editorial SND?

La labor que hace SND Editores es una labor editorial impagable. Hay que tener valentía hoy en día con los asuntos y temáticas que aborda esta editorial. No olvidemos que ya hay precedentes de editoriales cerradas en España por abordar asuntos, digamos, incómodos para el sistema, y Franco se va a convertir, sin duda, en un asunto incómodo para el Gobierno actual, cuya profanación le ha costado al PSOE casi 1 millón de votos en las últimas elecciones.

La labor de SND Editores es impagable y necesaria.

Javier Navascués Pérez