Nadie medianamente leído desconoce la condición golpista, criminal y asesina del PSOE en los años 30, quien bajo los disfraces eufemísticos de "democracia" (dictadura del proletariado) y "Revolución" (golpe de estado) promovió la "guerra civil declarada" (Largo Caballero, D, Benito) hacia la dictadura del proletariado que hoy también promueve Pablo Iglesias como "máxima expresión de la democracia".

De carácter marxista-leninista, el PSOE buscó la liquidación de la "democracia burguesa" mediante la destrucción de la iglesia y el asesinato sistemático de cristianos y disidentes. 

Se trataba de acabar con la sociedad establecida, replicando el modelo de Lenin ejecutado 17 años antes en Rusia (Golpe de estado, guerra civil, destrucción de la iglesia y la sociedad establecida) retos a los que tuvieron que enfrentarse los españoles de los años 30 y que la ley de memoria histórica pretende borrar desde el Orwelliano ministerio de la verdad, a pesar de que Bruselas igualó Nazismo al Comunismo e impone a los estados miembros que se enseñe esta realidad.

Uno de aquellos criminales, hoy mal llamados "demócratas" era Manuel Iglesias, afiliado a las criminales juventudes socialistas en 1929 según declaró él mismo. 

Organizó las milicias marxistas de Villafranca de los Barros - su pueblo natal - a las órdenes de otra criminal, Margarita Nelken, según explica su sentencia a muerte: "desde joven puso su inteligencia en la contribución de la propaganda del Frente Popular del año 1936, estando en íntima relación con Margarita Nelken, tomando parte en mítines y conferencias..." responsabilizándose de dictar nueve sentencias a muerte.

Su pueblo natal en extremadura es vecino de Almendralejo - a muy pocos kilómetros - cuyos tristisimos crímenes ilustran la foto de este artículo: 

ante la llegada de los nacionales, los milicianos "asaron vivos" en la cárcel a los presos, antes de abandonar el pueblo.

Terminada la cruzada (término acuñado por el Papa Pío XI por el genocidio cristiano del PSOE) en 1939 se juzgaron y sentenciaron sus crímenes. Su condena a muerte fue conmutada gracias a las declaraciones de varios falangistas, quienes no solo lograron dicha gracia: 5 años después el miliciano Manuel quedó libre, para obtener un codiciado empleo reservado solo para los afectos al régimen, a las órdenes de Girón de Velasco, "el león de Fuengirola" héroe de la cruzada y jefe de falange,

Ante tamaña represión, y en agradecimiento al empleo de funcionario público como inspector de trabajo que logró su hijo Fco. Javier - el padre de Pablo Manuel - este decidió ingresar como militante marxista en el PCE (m-l) del grupo terrorista FRAP. 

Fundado en 1973, el "Frente Revolucionario Antifascista Patriótico" dejó un asesino reguero de sangre que no voy a relatar aquí, imitando los métodos milicianos vividos en Almendralejo que después copió ETA: la huida presta, el asesinato cobarde y por la espalda. 

Detenido y preso por sus crímenes, Fco. Javier tuvo como abogados a Enrique Tierno Galván, a Gregorio Peces Barba y a José Bono, entonces pasante, hoy prestigiosos y ricos burgueses de abultadas fortunas, aunque se proclamen socialistas.

Los crímenes de los terroristas del FRAP, criados bajo la prosperidad falangista de 40 años de paz, quedaron también amnistiados en 1978 gracias a otra ley promovida por falangistas; me refiero a la de Adolfo Suárez. 

Carrillo y Suárez lo llamaron la "concordia" ¿recuerdan?; fue aquella generosa y modélica transición hacia la democracia, envidia de las sociedades avanzadas y que Pablo Manuel gusta denominar "el régimen franquista del 78" de cuya concordia y perdón brotaron otros 40 prósperos años de paz en democracia, y gracias al cual hoy es vicepresidente con el criminal PSOE,, democracia asaltada siempre por el terrorismo comunista de sus amigos Etarras, cuyos crímenes Pablo Manuel justifica y blanquea, instalado en la vicepresidencia de un estado que llama fascista: "ETA tenía en frente un estado fascista: Quien se dio cuenta de eso desde el principio fue la izquierda vasca y ETA." (herriko taberna, junio de 2013. Ya saben, "quien no comulgue con mis postulados es un Fascista".

Hoy, el hijo del terrorista está liquidando dicha concordia, santifica los crímenes marxistas, de nuevo se profanan los templos cristianos (solo los cristianos) mientras piden liquidar aquella amnistía del 78 que selló la reconciliación de los españoles, hacia la condena civil y social de quienes en 1936 gritaron "media España no se resignó a morir" y los que aún hoy defendemos su justa memoria.

"Tu odio, mi sonrisa" dice Pablo Manuel. 

Hoy también nos defenderemos!

"Verdades Ofenden"