Durante la Edad Media, reyes y nobles eran grandes aficionados a la caza, que la practicaban sobre todo en invierno, como un entrenamiento en sus luchas contra el invasor musulmán.

 

En aquellos tiempos, la Península Ibérica gozaba de una gran riqueza medioambiental, constituyendo un auténtico paraíso para la práctica cinegética.

 

Navalagamella y sus montes aledaños aún cuentan con un medio natural bastante bien conservado. Estos cazaderos eran ya conocidos en la Edad Media por su variada fauna y fueron varios los monarcas castellanos que hicieron de estos montes objeto de sus correrías venatorias. Pero fue el rey de Castilla Alfonso XI quién plasmó en un libro su paso por los montes de Navalagamella.

 

En 1325, con tan sólo 14 años Alfonso XI es coronado rey. Una vez asumido el trono, sus principales prioridades son el fortalecimiento de la corona frente a la nobleza y reanudar la ofensiva contra los musulmanes en Al-Ándalus. En el curso de una campaña para recuperar Gibraltar, el 26 de mayo de 1350 durante el asedio a la plaza y con apenas 39 años, Alfonso XI muere afectado por la peste negra, enfermedad que estaba asolando Europa y que acabó con más de un tercio de la población del Viejo Continente.

 

La costumbre de montear o cazar durante los viajes era algo habitual. Don Juan Manuel, uno de los tutores del rey, escribe en El Libro de los Estados sobre la organización de la jornada del infante “«si hobiere de andar camino, que lo ande, et yendo por él bien puede andar a cazar con razón et con mesura por tomar placer y usar ya cuanto es oficio de caballería». Le aconseja incluso que, en los días de descanso, si no hubiera razones fuertes de estado, que salga a «cavalgar o cazar».

 

El Libro de la Montería consta de tres partes o «Libros», el primero está dedicado a rastros, perros y monteros; el segundo a la «física de los canes» y el tercero, que es una «relación», «fabla de los montes de Castilla et de León, et de algunos de los regnos

de Granada». Se trata en parte de una especie de diario de viajes del Rey, que unas veces aprovechaba para montear en sus desplazamientos y en otras ocasiones iba expresamente a cazar.

 

En opinión de expertos, no existe una descripción biogeográfica tan antigua ni tan detallada como el Libro de Montería de Alfonso XI, con la posible excepción del libro de cetrería “De arte cum avibus venandi” de Federico II de Hohenstaufen (1164-1225), Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

 

Según el profesor José Antonio Valverde, el libro menciona con gran detalle más de 1.500 montes, describiendo hasta 6.000 topónimos, algo realmente sorprendente para la época y que revela un detallado conocimiento de geografía.

 

Cito a continuación la transcripción de los textos en los que aparece Navalagamella y montes aledaños y las aclaraciones del profesor José Antonio Valverde, autor del libro “Anotaciones al Libro de la Montería de Alfonso XI”, publicado por Ediciones Universidad de Salamanca.

 

Peña Osera es buen monte de oso, et es en ivierno. Et es la vocería desde la casa de la

Povediella por la senda que vá á Naval Quexigo; et la otra en el camino que vá del Colmenar á Nava Fonda. Et son las armadas, la una á los prados de la Povediella, et la otra á Nava Fonda, et la otra á Sanct Bartolomé.

 

Cerros al W. de Colmenar de Navalagamella

 

LA PROVEDIELLA (POVEDIELLA), dehesa La Povediella, 1'5 Km. SE. de Fresnedillas;

NAVALQUEXIGO, dehesa al NW. de Fresnedillas; COLMENAR del arroyo; NAVA

FONDA(v. 540 y 542); SANT BARTHOLOME, pajares de San Bartolomé, 1'5 Km. E. de La

Povediella.

No encontrado: PEÑA OSSERA (OSERA).

 

Val de Infierno, et Val de Moriello es muy buen monte de oso en ivierno. Et son las

vocerías, la una en el camino que vá de Val de Moriello á Iliescas: et la otra en el camino que vá de Nava la Gamella á Perales. Et ha mester que esté renuevo en el Guijo. Et son las armadas, la una en el camino que vá de Val de Moriello á Nava la Gamella, et la otra al Molino.

 

Al S. de Valdemorillo

VAL DE MORIELLO; YLLESCAS; NAVALAGAMELLA; PERALES, Perales de Milla;

EL GUIJO, 5 Km. ENE. de Valdemorillo; VAL DE INFIERNO, arroyo de Valdeyerno del Río

Perales, que nace al NE. de Valdemorillo.

 

El Pinarejo que es cabo Nava la Gamella, es buen monte de puerco en ivierno, et algunas veces hay oso. Et son las vocerías, la una desdel Molino á Nava la Gamella, et la otra el cerro arriba sobre el Pinarejo. Et es el armada entre el Pinarejo, et la Cabeza de la Ferreria.

 

Al NW. de Navalagamella

 

NAVA LA GAMELLA, CABEZA DE LA FERRERIA (v. 546 y 547).

No encontrados: EL PINAREJO, probablemente error por El Praejón, que está exactamente donde indico.

 

(550)

El Foyo de la Plata es buen monte de puerco en ivierno, et algunas veces hay oso. Et es la vocería desde la casa del Pacho por la Mesa del Salobrar fasta el Salobrar. Et son las armadas en el arroyo de la Torreciella.

Cerros al E. de Colmenar del Arroyo

CASA DE PATHO (PACHO), La Casa, a 2 Km. S. de Navalagamella, en los términos de

Pacha, que está a 4'5 Km. E. de Colmenar del Arroyo; MESA DEL GALOBRAR (SALOBRAR), alto de Mesa, 722 m., en El Salobrar, al SW. de Perales de Milla.

No encontrados: FOYO DE LA PLATA; ARROYO DE LA TORRECILLA.

 

Las citas del Libro de la Montería confirman la abundancia de osos y jabalíes, las especies de caza más codiciadas por los reyes, en los montes de Navalagamella. El oso pardo desapareció de nuestros montes hace siglos. Por el contrario, el jabalí sigue campando a sus anchas e incluso se ha convertido en una auténtica plaga en algunos lugares.

 

Bibliografía: Anotaciones al Libro de la Montería del Rey Alfonso XI, Jose A. Valverde. Ediciones Universidad de Salamanca (Junta de Castilla y León); 2009.