El año 1519 es fundamental para la historia de España, de América y del mundo. Hace justo 500 años, dos empresas de envergadura comenzaban en el Nuevo Mundo descubierto menos de 30 años antes: Hernán Cortés llegaba al actual territorio mexicano y, con pocos meses de diferencia, partía desde España la expedición hacia el Maluco que daría con el anhelado paso entre los océanos Atlántico y Pacífico, llegaría a las islas de las Especias y acabaría dando la vuelta al mundo tres años después con El Cano y dieciocho de sus integrantes originales.

Ambos hechos cambiaron y ampliaron la percepción, dimensiones y conocimiento del mundo hasta entonces tenido por cierto. La monarquía hispana, ya global y poderosa entonces, se hizo aún más inmensa y preponderante gracias a hombres como Cortés y El Cano.

En el año 2019, ¿cómo no vamos a conmemorarlo? ¿Cómo desde las instituciones públicas no van a apoyarse y recordarse firmemente estas dos efemérides? Ay amigos, en un caso sí, en otro no… ya saben ustedes los complejos y prejuicios que tenemos con nuestra propia historia.

Respecto a la primera circunnavegación del mundo, empresa española con relevante participación portuguesa (Magallanes era el comandante hasta que falleció y llevó a importantes pilotos portugueses consigo además de allegados), los actos previstos son ya más de un centenar de todo tipo. Dejando al margen las absurdas polémicas entre Portugal y España, parece que todo se va encauzando para conmemorar esta gesta como se merece.

En cuanto a la llegada de los españoles a México al mando de Cortés, la cosa cambia tristemente bastante. El ministro de Cultura español, preguntado por la ausencia de conmemoración de estos hechos en la agenda pública, manifestó que “en México este tema es complicado”, teniendo que echarle un cable Borrell al afirmar que algo se haría, pero sin concretar ni qué ni cómo ni cuándo.

Entran aquí todos los prejuicios, leyendas negras asumidas como verdades, el miedo a molestar, la piel de fumar, las desmedidas vergüenzas propias por lo que sucedió hace 500 años, el temor a poner en valor lo mucho de bueno que supuso la conquista de México, etc.

 

Miren ustedes, precisamente por ser complicado este tema en México como adujo el todavía ministro de Cultura, más empeño debería poner aún el gobierno de España para estrechar lazos con aquél país hermano con el que comparte cultura, idioma y 300 años de una historia común en el que su territorio formó parte España.

A ambos lados del océano hay multitud de historiadores e investigadores serios sobre la enorme figura y empresa que protagonizó Hernán Cortés. Simplemente, es cuestión de voluntad conmemorar esta efeméride -500 años no se cumplen todos los días- para recordar, alejados de prejuicios y versiones maniqueas e impregnadas de ideologías actuales, lo que fue y supuso el encuentro entre aquellos dos mundos tan diferentes entre sí. ¿Con sus luces y sus sombras? Por supuesto, claro que sí, como no podía ser de otra manera.

Valdría mucho la pena hacer un esfuerzo importante para arrojar algo de luz sobre un episodio siempre tan manipulado y a la vez desconocido por la mayoría. Si se hiciera, se podrían comenzar a superar viejas rencillas, rencores absurdos y versiones interesadas sin rigor de lo que ocurrió hace 500 años.

La lástima es que no hay voluntad real, nos da miedo, vergüenza, no queremos molestar,… En fin, llegados a este punto me pregunto cómo harían ingleses o franceses si Hernán Cortés hubiera nacido en Inglaterra o el país galo. Es fácil suponer que todo sería muy diferente.

Escribo estas líneas cuando se acaban de convocar Elecciones Generales en España. No sé quien las ganará y quien o quienes gobernarán finalmente este país –como para hacer quinielas está el patio- Mi única esperanza es que el gobierno que se constituya le dé una vuelta a su política cultural y de acción exterior para incluir a Hernán Cortés en su planes. En 1519 Cortés llegó a México por primera vez y hasta 1521 no conquistó definitivamente Tenochtitlán, la capital mexica. Hay tiempo para recordarlo todavía.

Confío en ello, aunque, para serles sinceros, no mucho… esto es España.

Artículo de Daniel Arveras autor de "Conquistadores olvidados" que puedes ver AQUÍ