En la hoy plaza Mayor de Torrelaguna existe una Cruz de alto fuste sobre basamento cuadrangular con tres gradas y pedestal, en los ángulos cuatro columnas sujetan unas sencillas verjas; según la tradición se ubicó en el solar donde estuvo la casa en que nació Cisneros. La única inscripción está en el capitel que remata la columna, Anno 1436, año del nacimiento del ilustre Prelado. No se conoce con exactitud la fecha en que fue erigido, pues hay varias personas que indican diferentes, D. Antonio Ponz en VIAGE DE ESPAÑA, año 1791, escribe: «Anduve con curiosidad en Torrelaguna por ver si veía alguna estatua o busto del Cardenal Cisneros pero no encontré ninguno»… Lo más probable es que se construyese entre los años 1802 y 1808, ya que en el 1799 el Ayuntamiento acuerda arreglar la plaza.

En la noche del sábado veintiuno de abril de 1934, sobre las 22,30, una carga explosiva provocó su destrucción, inmediatamente acudieron varios vecinos protestando por el salvaje acto a la vez que manifestaban su repulsa y la falta de vigilancia nocturna, ya que el primer vigilante llegó pasada más de media hora, encontrándose ya más de un centenar de personas que desfilaron ante el alcalde como protesta de semejante hecho, y que pone de manifiesto la ausencia de cultura de ciertos elementos de esta villa. Varias personas indignadas rubrican un manifiesto en reprobación, remitiendo telegramas de protesta a los ministros de Gobernación e Instrucción Pública, al gobernador y al obispo.

Tres jóvenes del pueblo son acusados, al día siguiente ingresan en la cárcel, en agosto son absueltos por falta de pruebas.

El día veintisiete de abril los miembros de la Corporación se reúnen bajo la presidencia del Alcalde socialista D. Julián Velasco Domingo, en punto referente a la voladura de la Cruz; «todos los presentes acuerdan que conste en Acta su protesta por el hecho de haber destruido la Cruz indicada en la Plaza de la Republica en memoria del Cardenal Cisneros, y que por parte del Ayuntamiento se inicie una suscripción para restaurar rápidamente dicho monumento».

En los días siguientes varios medios publicaron crónicas sobre el salvaje atentado, (el diario ABC de Madrid incluyó una fotografía del monumento destruido). El gobernador Sr. Morata al tener conocimiento del hecho, ordenó practicar una minuciosa investigación. Numerosas personas, de distinta condición social, indignados por lo sucedido remiten escritos al Sr. gobernador y obispo de la Diócesis; los diputados de Acción Popular por la provincia de Madrid Sres. Martín Artajo; Fernández de Heredia; Esparza y Hueso; hacen llegar su protesta al Gobierno. También los Sres. diputados Serrano Jover y Romualdo Toledo presentan en el Congreso de los Diputados solicitando del Sr. presidente de las Cortes, que la Mesa se sirva trasmitirlo a los Sres. Ministros de la Gobernación, Justicia e Instrucción Pública y Bellas Artes, dando cuenta de lo ocurrido, ensalzando la figura del Cardenal Cisneros y la rápida reconstrucción del monumento. En la Real Academia de Bellas Artes entre los asuntos de mayor interés tratados y que presidió su director el conde de Romanones, a propuesta del Sr. Anasagasti, la Academia consignó su propuesta contra el vandálico atentado cometido en Torrelaguna y del cual resultó derribada la Cruz.

En el año 1948 comienzan los trabajos para la construcción del nuevo monumento, modificando su primer asentamiento para dar más espacio a la entrada de la plaza, de los restos solo se aprovechó el capitel, en los cimientos fue depositado un pergamino firmado en el Pardo por el anterior Jefe del Estado S.E. Generalísimo Francisco Franco, en el que enaltece la figura de Cisneros.

El día veintidós de mayo de 1949 se procedió a la inauguración, siendo enguirnaldados con banderas y gallardetes la Plaza de Cavo Sotelo y el edificio del ayuntamiento.

Numerosas personas, eclesiásticas; políticas; civiles; militares; periodistas y de las letras, se desplazaron para la ceremonia, así como la tuna universitaria de Alcalá de Henares, ya que también este día se otorgaron los premios literarios creados para tal fin, exaltando la figura del egregio Cardenal Cisneros.

Fueron recibidos por el alcalde y diputado Ilmo. Sr. D. Manuel Sanz Huerta, el Sr. cura párroco D. Bienvenido Herranz Hernández y otros sacerdotes de la localidad, la Corporación Municipal en pleno, autoridades locales y numeroso público que colmaba la plaza.

A las once de la mañana se celebró una solemne misa en la iglesia parroquial en la que ofició el Excmo. y Rvdmo. Sr. Patriarca de la Indias Occidentales y Obispo de Madrid-Alcalá Dr. D. Leopoldo Eijo Garay, asistido por el Sr. párroco y los demás sacerdotes. Presidió el acto religioso y las demás ceremonias el Excmo. Sr. Presidente de la Corporación Provincial, D. Mariano Ossorio Arévalo, Marqués de la Valdavia, al que acompañaban los Ilmos. Sres. Diputados D. Manuel Sanz Huerta y D. Francisco Casares; Dir. del CYII. D. Roberto González de Agustina; Gral. del Arma de Aviación Sr. Martín Montalvo; Juez de 1ª instancia; Corporación y demás autoridades locales civiles y militares.

Terminada la Santa Misa se procedió por el Sr. Patriarca a la bendición del Monumento-Cruz erigido en honor del Cardenal Cisneros. Seguidamente todas las personalidades se dirigieron al ayuntamiento donde se hizo entrega de los premios literarios recayendo el primero en D. Alberto Aníbal y D. Darío Fernández por el tema “Cisneros Hombre de Estado”.

Acto seguido desde el corredor del ayuntamiento el Sr. Sanz Huerta pronunció un discurso en el que comenzaba con el preciado autógrafo depositado en la cimentación de la Cruz. «La vida del Cardenal Cisneros es espejo en que toda grandeza se refleja»….. A continuación el Sr. Marques de la Valdavia se dirigió a los asistentes.

Cómo en la destrucción, varios fueron los medios de comunicación que publicaron el acontecimiento incluyendo fotografías de los actos.

D. Francisco Casares, Diputado Provincial, escribió en el semanario de Madrid “Hoja del Lunes” un profundo artículo «TORRELAGUNA Y CISNEROS, haciendo un recuerdo a la sencilla Cruz que en la villa natal de Cisneros recuerda su memoria y grandeza; más adelante distingue a los vecinos de Torrelaguna como un pueblo trabajador y pacífico»….

En el diario “Arriba” el ilustre escritor y periodista, que asistió a los actos D. Rafael García Serrano, publicó una crónica con este encabezamiento: «Hizo un buen día de sol, las calles de Torrelaguna estaban engalanadas, llenas de banderas y gallardete. En la plaza frente a la maravillosa iglesia, y justamente en la parte que da al ayuntamiento esperaban las autoridades locales…. La gestión del Sr. Sanz Huerta ha hecho que esta Cruz vuelva alzarse sobre el solar cisneriano para que desde la plaza Mayor del pueblo ampare la vida de Torrelaguna y presida sus fiestas y sus dolores»….

La Diputacion Provincial de Madrid editó un un pequeño libro “TORRELAGUNA Y EL CARDENAL CISNEROS” en el que detalla los actos celebrados este día.

Fuentes: Hemeroteca de la B.N.E. Archivo Histórico de Torrelaguna, diarios y semanarios: A.B.C; Arriba; La Construcción Moderna; La Crónica Meridinal; La Época; Hoja del Lunes; La Ilustración Católica; La Ilustración Española y Americana; La Libertad; El Siglo Futuro; La Vanguardia; La Sierra Convulsa, fotos: Archivo Regional de la C.M. Cefihgu y autor.

José Pérez Muñoz