Durante la guerra de Recuperación de Cataluña (1640-1652) la gente de Tarragona dio muestras de un fuerte patriotismo hispánico. Tras haber abierto sus puertas al Ejército hispánico al principio de la guerra, más tarde la ciudad se convirtió en el bastión de la causa del Rey en el sur de Cataluña.

 

En 1641 los franceses establecieron un duro asedio sobre Tarragona, que finalmente se vieron obligados a levantar después de duras batallas navales entre las escuadras española y francesa, en los que la española consiguió abrirse paso entre los buques franceses y abastecer la ciudad cuando ésta estaba al borde de tener que rendirse. Si Tarragona se hubiera perdido entonces es probable que el ejército hispánico nunca hubiera podido ya reconquistar Cataluña. Tarragona fue puerto y base logística imprescindible para las tropas españolas durante al menos los 3 siguientes años, hasta 1644 cuando fue reconquistada Lérida (que también resistiría luego heroicamente los asedios franceses).

 

En el verano de 1644 un ejército de 10000 soldados franceses y la marina de Luis XIII volvieron a asediar Tarragona. El ejército francés, al mando del mariscal La Mothe-Hodancourt (formado íntegramente franceses y ni un solo catalán) llevó a cabo una operación combinada por mar y tierra para tomar las trincheras que protegían el puerto. El 28 de julio los franceses lanzaron un asalto por tierra que fracasó después de duros combates, que les causaron numerosas bajas. Los Tercios de Don Diego de Parada, de Don Clemente Soriano, la caballería de Don Diego de Correa, 3 compañías catalanas de Tarragona y Tortosa y fuerzas valonas lucharon bravamente al mando del italiano Duque de Toralto.

 

Los días 19 y 24 de agosto los franceses llevaron a cabo 2 desembarcos desde sus buques para tomar el puerto de la ciudad, que sufría además sus bombardeos artilleros. Después de batallas muy sangrientas los franceses lograron tomar el puerto, pero no consiguieron asaltar la ciudad. Después de haber sufrido bajas muy importantes (más de 1000 muertos) a principios de septiembre las fuerzas francesas levantaron el asedio de Tarragona y se retiraron.

 TARRAGONA

La ciudad celebró la victoria con 8 días de solemnes fiestas en honor de su patrona Santa Tecla.

 

FUENTE: La Guerra dels Segadors a través de la prensa de l´época. Henry Ettinghausen. V3. Editorial Curial. 1993.