En julio de 1602 una pequeña fuerza de 350 soldados españoles arrasó por sorpresa el puerto pirata de la Mahometa, la actual Hammamet en Túnez. Desde este puerto los buques musulmanes habían atacado numerosas veces las costas españolas matando o capturando a cientos de personas.

El mando español en Sicilia organizó la operación utilizando una original maniobra de engaño.

350 soldados españoles de los Tercios junto con caballeros de Malta embarcaron en 5 galeras y 3 fragatas de la escuadra de Sicilia.

La escuadra española llega al puerto enarbolando banderas turcas y los soldados españoles visten turbantes, ropa musulmana y tocan instrumentos musicales árabes.

 La estrategia española surte el efecto deseado. Los soldados tunecinos así como una multitud de hombres, mujeres y niños salen a recibir con alegría a lo que consideran una escuadra de sus aliados turcos que fondea en la playa y saluda a los tripulantes de los barcos. Pero inmediatamente desembarcan los soldados de los Tercios españoles lanzando grandes rociadas de arcabuz y mosquete sobre los soldados moros. La multitud árabe huye despavorida tras llevarse una terrible sorpresa.

Aprovechando la confusión los soldados españoles penetran en la ciudad tomando las murallas sin que los soldados moros de la guarnición apenas puedan plantear resistencia. El saqueo es total y la ciudad es totalmente incendiada y arrasada. Mueren 500 defensores tunecinos y 800 mujeres, niños y hombres son capturados por los cristianos.

Una vez destruida la ciudad tunecina, los atacantes reembarcan en dirección a Malta y luego a Sicilia.

Un ejército de 3000 musulmanes regresa velozmente al tener la noticia del ataque cristiano. Pero llegan demasiado tarde. Hammamet está arrasada y la flota cristiana ha huido.