En el Desastre de Annual de 1921, durante la guerra contra los rebeldes marroquíes del Rif, muchos oficiales y soldados no estuvieron a la altura, pero también hubo en él destellos de heroísmo como el famoso del Regimiento de Caballería de Alcántara, que de alguna manera salvaron al menos en parte el honor militar español.
 
Otro de esos actos heroicos fue el protagonizado por el soldado Francisco Martínez Puche. Nacido en 1897 en Yecla, Murcia (donde aún tiene dedicada una de las calles principales de la localidad), se trasladó con su familia a Barcelona siendo muy pequeño. De joven se hizo mecánico de coches y camiones.
 
En 1920 acudió a Melilla a cumplir el Servicio Militar, siendo destinado al aeródromo de Zeluan, Marruecos, en calidad de mecánico. Al producirse el Desastre de Annual en julio de 1921, la base aérea quedó asediada por los rebeldes al igual que la Alcazaba o fortaleza de Zeluan donde la guarnición española quedó aislada.
 
Entre el aeródromo y la fortaleza apenas había 1 kilómetro y medio pero ese kilómetro y medio se hallaba batido por cientos de guerrilleros rifeños. El soldado Martínez Puche se ofreció voluntario para conducir en compañía de otro soldado un camión cisterna con agua y varias cajas de munición hasta la fortaleza cuya guarnición se hallaba sin agua y a punto de rendirse a causa de la sed.
El 28 de julio el camión salió de la base aérea y a toda velocidad atravesó la estación de tren y el puente sobre el río Zeluan, dominados por los rebeldes y quedó acribillado por sus disparos pero pudo alcanzar la fortaleza y abastecerla. Aunque se perdió algo de agua quedó la suficiente para varios días. Pero en el trayecto de vuelta el camión volvió a ser acribillado y el soldado Martínez Puche y su compañero resultaron muertos.
Pero su sacrificio no fue totalmente en vano pues gracias al socorro que habían conducido, los defensores de la Alcazaba pudieron resistir unos días más. El 4 de agosto salieron de ella intentando romper el asedio. Finalmente tras duros combates al menos 8 soldados consiguieron alcanzar las líneas españolas.
El heroico soldado Martínez Puche recibió en 1925, a título póstumo la Cruz Laureada de San Fernando, máxima condecoración militar española.
 
Fuente: Heroísmo en el Cielo. Laureados de San Fernando en el Museo del Aire. Emilio Herrera Alonso. 1998. Servicio Historico y Cultural del Ejército del Aire