El 14 de mayo de 1975 moría asesinado por la banda terrorista ETA el teniente de la Guardia Civil Don Domingo Sánchez Muñoz. Fue durante una operación policial en Guernica (Vizcaya) en la que también morirían finalmente una pareja de colaboradores de ETA y un etarra. El teniente Sánchez Muñoz, de 48 años, era natural de Sobradillo (Salamanca) pero residía habitualmente en Barcelona, ciudad donde había conocido a su esposa y donde fue enterrado. Tenía 4 hijos. Se han cumplido 44 años de su asesinato. Desde hacía 7 meses estaba destinado al Servicio de Información de la Comandancia de Vizcaya.

 

En la madrugada del 14 de mayo de 1975, la Guardia Civil instaló controles antiterroristas en los accesos a Guernica desde Bilbao. Se buscaba a los etarras autores del asesinato del guardia civil Andrés Segovia Peralta, cometido 8 días antes. Finalmente se acordonó un bloque de viviendas donde se creía se hallaban los terroristas. A las 6 de la mañana un grupo de agentes encabezados por el teniente Sánchez Muñoz penetró en una vivienda en el número 47 de la calle Señorío de Vizcaya. Al abrir la puerta unos disparos desde el interior alcanzaron al teniente Sánchez Muñoz, que moriría al cabo de unas horas en el Hospital Civil de Bilbao.

A continuación se produjo un fuerte enfrentamiento y un tiroteo entre los agentes y los terroristas en el interior de la vivienda, a consecuencia del cual murieron el matrimonio formado por Ignacio Garay de 63 años y Blanca Salegui de 42, que habían alojado a los etarras en su domicilio y los dos terroristas fueron heridos aunque lograron escapar. Pero los agentes les siguieron en una espectacular persecución que duró 2 horas hasta localizar a uno de ellos en el monte de Ajanguiz. Se produjo un nuevo tiroteo en el que murió el etarra llamado Jesús María Marquiegui Ayastui “Motriko”. El otro terrorista pudo finalmente escapar y se creyó que pudo ser Domingo Iturbe Abásolo,”Txomin” que posteriormente llegaría a la cúpula terrorista antes de su muerte en 1988.

En la vivienda donde se refugiaban, se halló numerosa documentación, armas y papeles sobre seguimientos a guardias civiles de la zona, entre ellos Andrés Segovia Peralta. El funeral del teniente Sánchez Muñoz se celebró con solemnidad en el Cuartel de la Salve de Bilbao. Asistieron cientos de personas y asistió también en pleno la Diputación Foral de Vizcaya, encabezada por su Diputado General Pedro de Arístegui, que concedió al agente fallecido la Medalla de Oro de Vizcaya. También estuvieron la alcaldesa de Bilbao Pilar Careaga entre otras autoridades civiles y militares. El general subdirector de la Guardia Civil Salvador Bujanda afirmó ” Con Fe en Dios y en España tenemos también ahora, como en aquel 18 de Julio, confianza en la victoria, en este caso contra el terrorismo separatista“

Muchos asistentes al funeral, algunos con banderas españolas, gritaron por las calles consignas contra ETA como “traidores” y “no podréis contra España” y contra el gobierno francés que en aquel momento protegía a los etarras dándoles refugio en su territorio. Y es que, en aquellos momentos, con Franco todavía vivo, las personas partidarias de la unidad de España todavía mantenían la hegemonía en cuanto a la presencia pública en Vascongadas. Los nacionalistas permanecían ocultos en sus casas. Una situación que se iba a invertir dramáticamente al llegar la democracia.

Honor a todos los agentes caídos por España en la lucha antiterrorista.