Vieja Guardia de la Falange de Cáceres, en la cual ostentaba el carnet con el nº 331. Estudiante de 16 años.

En el mes de junio de 1934, se desplaza a Madrid, después de haber acabado su curso escolar, y comienza a realizar servicios de" vigilancia "en el entonces local de Falange sito en el Palacete de Marqués de Riscal (C/ Marqués de Riscal nº 16, esquina al Paseo de la Castellana).

El 16 de junio y cuando el camarada Arturo se encontraba cumpliendo su servicio de" vigía" en la planta principal, en la habitación donde estaba ubicado el despacho del entonces camarada y diputado Francisco Moreno (Marqués de la Eliseda), posiblemente al manipular Arturo un revólver con tambor para 6 proyectiles, por accidente, se le disparó el mismo, causándole un orificio de bala en la cabeza.

En el momento de los hechos, en el primer piso se encontraban otros 8 camaradas que cumplían también servicio de vigilancia, los cuales sobre las 4:30 de la madrugada oyeron la detonación, encontrando en el centro del despacho tendido en un charco de sangre al camarada Arturo Castillo, y sin que este diera señales de vida fue trasladado de inmediato a la Policlínica de la C/ Tamayo, y desde allí en una ambulancia al Equipo Quirúrgico del Distrito Centro donde falleció a las 12 de la mañana.

Este luctuoso hecho fue investigado por la Policía concluyendo que se había tratado de un "accidente".

Increíblemente, y a pesar de que el camarada Arturo Castillo "falleció en acto de servicio", aunque su muerte fuera consecuencia de un accidente, la Jefatura Nacional de Falange nunca le consideró como CAIDO, por eso su nombre tampoco figuró nunca en la lista oficial de los Caídos del Partido ni en el famoso" Telón de los Caídos".

Su muerte fue totalmente ignorada por la Falange, lo que nos hace sospechar, que fuera considerada un suicidio (circunstancia esta que por las pesquisas policiales no parece admisible) o bien que se tratara de una "represalia interna", lo que tampoco nos parece creíble, pues de ser así la represalia no se hubiera producido en modo alguno dentro del local Nacional de la Falange.

Por tanto, entendemos que efectivamente el camarada Arturo Castillo falleció como consecuencia de un accidente fortuito, al manipular de forma imprudente el revólver que le causó la muerte, pero en todo caso" murió cumpliendo un acto de servicio a la Falange" (vigilancia de la sede nacional), por lo que entendemos que debe ser su nombre rehabilitado y formar parte de la gloriosa lista de los Caídos de la Falange.

collage

(Fotos inéditas del camarada Arturo Castillo de mi archivo particular, en una de ellas se le ve poco antes de morir con la cabeza vendada)