En mayo de 1657, el ejército portugués, al mando del general Mendes de Vasconcellos, estableció un duro asedio de Badajoz, que duró 4 meses, bombardeando la ciudad. Se libró una dura batalla en torno al castillo de San Cristóbal, situado cerca de la ciudad.

Badajoz, estaba defendida por Don Francesco Tutavilla, Duque de San Germán, soldado de origen italiano. San Germán envió al marqués de Lanzarote con 800 soldados veteranos para socorrer el castillo.

Este escuadrón sostuvo una encarnizada pelea con los portugueses que asaltaban el castillo. Tras numerosos asaltos finalmente el alcaide llamado Buenaventura Tarragona tuvo que rendirse y entregarlo. En los asaltos al castillo murieron 1800 portugueses y 500 españoles.

El asedio de Badajoz duró cuatro meses. Finalmente tras haber sufrido gran cantidad de bajas, sobretodo en el asalto al castillo de San Cristóbal los portugueses levantaron el asedio de Badajoz y emprendieron la retirada. Así pues la batalla por el citado castillo acabó siendo la clave para la victoria defensiva española en Badajoz. En la defensa del castillo desempeñó un papel singular el Tercio de soldados irlandeses al mando de Don “Gualterio Ungán”.