Si tenemos que ser sinceros, la guerra cultural navideña la han ganado los grandes almacenes y las marcas multinacionales que nos llevan a los lineales de los supermercados para dar gusto al vientre y al ego personal. No me siento derrotado en absoluto. Hay países en los que la Navidad se vive verdaderamente como Navidad, sin una cultura cristiana envolvente. Pero Occidente ha convertido estos días en unas vacaciones justificadas que casi nadie cree como lo que debe ser, la conmemoración de la venida de Cristo a la tierra. Sí, justo ese día en el que comienza la redención de todos nosotros y termina con su muerte y resurrección.

Un estudio interesante sobre la evolución de cómo ha ido deslizándose el espíritu navideño de la sociedad española, es la foto que todos los años se hace la Familia Real, esos mismos que representan al Estado y a los españoles porque como bien sabemos vivimos en un régimen de Monarquía Constitucional. Fotos desde el blanco y negro hasta la última en color. Fotos desde una imagen regia en 1978 donde Juan Carlos I y Sofía van vestidos de reyes, haciendo honor a su posición, que entre otras cosas les obliga a parecer lo que son, por ellos mismos, por España y por todos los españoles que les pagamos sus honorarios de representación; hasta 2018 con la imagen de una familia que por como van vestidos bien podrían ser pastores que caminan por el bosque, o los reyes don Felipe y doña Letizia o mis primos los del pueblo, el Felipe y la Leti.

Han pasado aquellos tiempos de la Navidad sentida, que se mantenía gracias a las tradiciones, ahora tenemos a dos Leticias compitiendo en Navidad

 

Así, también es lo que ha sucedido con la Navidad española. De ser una fiesta familiar, de recogimiento, deseos, villancicos y fotos en blanco y negro, a fiestas llenas de bombillas de colores estridentes y villancicos macarras como "El polvorrón", lo último de la cincuentona Leticia Sabater, un jingle low-song en el que hace bromas sobre drogas, sexo y otros asuntos controvertidos y que para tener cierto éxito muestra carne y provoca polémica, mientras todos ríen la gracia grotesca de esta mujer en caída libre. Así están las cosas en esta Navidad de España, dos Leticias compitiendo en Navidad, por sus dos últimas actuaciones en público.

Han pasado aquellos tiempos de la Navidad sentida, que se mantenía gracias a las tradiciones y la piedad de la abuela, donde el día 24 de diciembre era la llegada de Jesús y la Misa del Gallo era lo estándar; en las familias se cantaban villancicos porque no había televisión que irrumpiera en el hogar, que deja tontos a todos mirando al cuadrado, o más tontos y en solitario leyendo en nuestro smartphone. Aquellas navidades donde se juntaba todo, como en la imperdible película de Plácido que muestra el reflejo de la sociedad en toda su salsa, con lo bueno, lo malo y lo regular de entonces.

Nos toca elegir a cada uno al sentarnos en la mesa y pensar qué tipo de Navidad es la que queremos vivir

 

Nos toca elegir a cada uno al sentarnos en la mesa y pensar qué tipo de Navidad es la que queremos vivir: la de la Nochebuena cristiana o la Buenanoche laicista. Veamos... ¿Crees que lo que haces en estos días tiene sentido porque celebras algo que va más allá de ti mismo? ¿Piensas que comes especial porque te alegras de la oportunidad de renovar tus propósitos de mejorar con Dios y los demás? ¿Sabes reservarte algo de tu tiempo, de tu dinero, de tu comida... y ofrecerlo al Señor como si fueras un pastorcillo más junto al Niño Dios que te espera en pañales? Si tus respuestas han sido: sí, sí y sí, ¡adelante, disfruta de las Navidades y la Nochebuena! Si por el contrario, estos días para ti solo son días de comilonas, despilfarro, bebercio sin freno, recibir regalos porque tienes derecho y reír aunque no tenga gracia porque hay que estar feliz... Entonces aprovecha, disfruta de tus Buenasnoches, porque eso no dura para siempre...

Feliz Navidad con Haendel, Bach Mozart y Vivaldi. CD + Libreto con una selección de música clásica especial para estos días en casa. Un regalo sencillo y original, de una belleza que le sorprenderá. 

Canción de Navidad (Homolegens) de Charles Dickens. Un clásico donde los haya en una magnífica edición, en tapa dura y sobre cubierta, que cuenta la historia al pie de la letra de como la escribió el magnífico Dickens. Ahora también en Versión infantil ajustada a los primeros lectores. No les dejes sin este cuento que dejará impregnada su niñez y posiblemente lo recordarán para siempre.

Adviento y Navidad con los Santos Padres (Edibesa) de Antonio González Vinagre. Un recurso para vivir con más intensidad los tiempos litúrgicos de Adviento y Navidad, dos de los tiempos fuertes que marca la Iglesia para que los cristianos profundicen en su fe, en este caso desde el misterio de la Encarnación.

Humberto Perez Tomé, para: https://www.hispanidad.com/libros-recomendados/nos-toca-elegir-la-nochebuena-cristiana-o-la-buenanoche-laicista_12006419_102.html