Sobre la defensa o mejor, asedio del Alcázar de Toledo, se han escrito ríos de tinta por militares con conocimientos tácticos, y escritores civiles sin ellos. Pero hay algo que debe presidir en todos, enjuiciar con información veraz y ahora más, por el destrozo que ésta viviendo España en su unidad.

 

Por ello, me remito al reciente artículo escrito en el Blog de Dávila, del general retirado Salvador Fontenla sobre los juicios u opiniones, que vierte sobre esa gesta. A la que por ser general y doctor, por ser de EM, tienen que estar apoyadas en datos técnicos e información fidedigna. Datos, que puede conseguir en la Hermandad del Alcázar, donde tienen hasta 200 publicaciones de esa gesta o en el archivo de Historia Militar o estudiosos del arma de Ingenieros en su inspección como el general Sequeras.

 

Primero, en su preámbulo un militar no puede aceptar que se diga la guerra la gana quienes menos errores comete, eso corresponde a un civil, lo que debe aclarar, pues nuestro catecismo, que es la doctrina, marca cuales son los principios para conseguir el triunfo.

Exponer que sus defensores, por lo ocurrido en el Cuartel de la Montaña u otros hechos de nuestra guerra civil, y por temor, sentían no iban a salir con vida, es una suposición aleatoria, pues desde el momento que se toma contacto con el ejercito de Africa, se espera su liberación. Más cuando afirma, la voluntad de vencer de esos defensores era excepcional y bajo un mando que lo mismo. A pesar de todas las maniobras disuasorias que sobre ellos emplearon.

     

Decimos, de nuestra Infantería, es la mejor del mundo, comparando por destacar el valor de voluntad de vencer. Son los japoneses quienes lo demostraron frente a los americanos de envidiables medios, y aun así, les costó muy caro vencer. Hay también que suponer, que de aparecer el asediador, este hubiera corrido ante ese asediado, por no disponer de medios, ni voluntad de vencer. Demostrado en las acciones contra esa fortaleza, que les permitió ser liberados como así fue. A pesar, según consta en un D.O. atacaron 10 000 no 4 000 como afirma.

Supuestamente, estaba defendido por cadetes, según expone, cuando en junio se fueron de permiso de verano es decir, otra suposición sin base, pues entre los atacantes había militares profesionales que lo conocían.

El abastecerse, es otra suposición táctica errónea, pues la protección de Toledo ante la llegada de columnas de milicianos, se organiza cuando llega su jefe Moscardó, la tarde noche del 18 de  julio en autobús de Madrid, donde se encontraba preparando un viaje de deportes.

Aun así, todavía no existía defensa, solo tropa de servicios, tanto en la academia como de la escuela de gimnasia, más los guardias y familias que se fueron incorporando sobre la marcha a ese Alcázar es decir, muy escaso tiempo y falta de datos para suponer iba a tener lugar ese asedio. Se une a sus graves  problemas, la falta de información y la contra información que supieron subsanar con inteligencia. Es ejemplo los 25 aviones, que dijeron enviaban a bombardear y solo fueron 7. 

 

Olvida al heroico Cte. Menendez Parada, que con un grupo de oficiales, evacua la munición de la fábrica de armas con la oposición de los 1500  obreros y el, baila dos aguas del coronel de la fábrica. Los que fueron toreados con arte para saliera esa munición en camiones. Más el trabajo de carga y descarga y los obstáculos en hacerlas llegar al Alcázar. Hecho que es de aplaudir, por el escaso tiempo que emplearon. A parte, de la munición almacenada en el Alcázar e incluso, ellos idearon granadas de mano, y al terminar el imprevisto asedio, es mucha la munición sobrante, lo que valora su disciplina de fuego como expone. Así el municionamiento, no se improvisó como afirma.

  De la escasez del agua, otra suposición o afirmación negativa, pues había una piscina y aljibes. Piscina, que se empleó en la aguada de los caballos y mulos. Si fue inconveniente, que era verano y por lo tanto dificultó el llenado de los aljibes, añadiendo, que se refugiaron 2000 personas, excesivo para esa fortaleza. La falta, fue para el aseo. Racionándola para beber en previsión de su falta. Sin olvidar como digo, la aguada de los equinos y su cebada, luego no les pudo costar caro esa falta de abastecimiento.

De la comida, por ser verano, y los cadetes de permiso. Era escasa en los almacenes, aun así, tenían 3000 kilos de trigo y según lo escrito por Barber patatas, judías y  sal, que pronto se agotó. La base de la comida, fue el trigo molido y la carne de caballo junto a lo poco conseguido con las salidas, a excepción del trigo encontrado en un almacén próximo es decir, el que se solucionó sobre la marcha. Es otro supuesto de maniobra táctica sin fundamento. Más el prever ese asedio, no entraba en los cálculos como se expone.  

Se inventan tortitas de harina y cebada, se emplea grasa de caballo en cocinar. A parte del café y la leche condensada, que cada día era más clara para los niños. Demuestra su errónea apreciación, al sobrevivir durante 70 días 2000 personas con esos víveres y agua. A parte, lo que la aviación les lanzo, que fue la gran alegría para los críos.

 

Analiza la mina con otro análisis erróneo, pues esos mineros, 24 que se turnaron, no erraron, eran expertos y hasta los mando un Cte. de Ingenieros, y si erraron, fue en la técnica de empleo de los bárrenos cuando eran los pequeños los de nuevo empleo. Abrieron dos túneles que no cambiaron la dirección que conducía al punto de acumulación de la trilita y atraque. Si les afectó, la aproximación de las tropas de VARELA y la dureza de la roca sobre la que estaba asentada el Alcázar, que se tradujo en trabajo contra reloj.                      

 

El equipo de la contramina y valoración de daños, obtuvo datos de un ayudante de obras públicas, un guardia civil minero y otro minero peón, no siendo lo encontrado en la biblioteca la base para los cálculos, sino un conjunto de datos que de faltar uno de ellos, igual hubieran fracasado los cálculos. Conviene saber, se destaca la labor realizada por el guardia civil minero Rodríguez Caridad. De todas formas, antes de escribir sobre esa mina, que mejor, que informarse del general Sequeras, quién fue inspector del arma, y expone, se debe continuar extrayendo datos para una mejor clarificación. Ahí podrá encontrar los valores militares. A parte de la modestia de ese Tte. De Ingenieros, especialista en transmisiones y automovilismo, que la unidad que mandaba en la guerra de minas de la Ciudad Universitaria de Madrid, se le concede la medalla militar colectiva.

En tiempo de paz, fortifica el puerto de Somport a Arañones, ante la posible invasión de Hitler. Lo que cuento para conocimiento de aquellos montañeros y guerrilleros, que por él se mueven.  

Pasa al estudio táctico de la artillería. Bueno es saber, que el alférez que mandaba la línea de piezas, asentada en Alijares, tiraba alto, batiendo la fábrica de armas, y el calibre empleado fue el 75.5 y que al conocerlo, lo asesinaron allí mismo. El que yace en esa cripta junto a los que defendió. Más tarde se instalaron dos piezas del 15, 5 que fueron las que hicieron daño, otras informaciones hablan del 105 y más piezas del 15,5.

 

Esa opinión táctica del empleo de la artillería, deja mucho que desear, pues abrir brecha en esa fortaleza como dice, no hubiera sido solución como se demostró con la abierta por la mina, por la que no consiguieron entrar si, si hubieran tirado a la base enterrando a los defensores, hubiera sido lo acertado. A parte, de dado el nivel militar como expone  de los asediadores, por mucha brecha que abrieran, no hubieran conseguido entrar.  

Analizar si la estrategia y táctica empleada por Franco fue la correcta, dando crédito a los que así lo discutieron, es otra suposición, pues sabe que la estrategia de Franco fue correcta, ya que ganó una guerra. Diferente es evaluar si la guerra hubiera durado más o menos, y sobre todo, hay que valorar, dada la situación actual, el abrir las bolsas donde encerró al enemigo, permitiéndoles huir, y ya que supone ¿los otros hubieran abierto esas bolsas? no hay más que darse una vuelta por las fosas de cadáveres que enterraron los comunistas en la segunda guerra mundial o la de Paracuellos. Para suponer lo que hubieran hecho. 

No tengo conocimientos de doctor para enjuiciar la guerra civil, para esto ésta el CESEDEN para sacar conclusiones ante futuros conflictos, y evitar errores estratégicos y tácticos, y ya que los militares debemos hacer culto a nuestra historia, enjuiciándola en lo positivo, se debe proponer se haga un monumento a la nuestra, como hacen muchos países, y si su coste es elevado, valdría con hacer cambiar el sentido del polémico Valle de los Caídos, enalteciendo desde Indívil y Mándonio, hasta las misiones actuales en la OTAN. Eso nos llevaría a honrarla sintiéndonos orgullosos de ella.

 

Esto que escribo, no es con ánimo de crítica, pues destaca el hecho y la calidad humana de ese equipo que fueron  los asediados. Más la falta de valores humanos y militares desde el primer político “republicano” al último miliciano. Pero si hay que resaltar  que en ese Bloq, que escribe ese general y que constantemente se defienden nuestros valores, se recapacite para que se haga culto a nuestro fondo, que entre otras cosas, ésta la defensa de nuestra historia.

   

ivimos 40 años de gran forma, cuya economía no nos permitió mejor efectividad. Así, espero no ver criticar la defensa del sitio de Zaragoza o el de Gerona con el “se hará lo que más convenga” por no abastecerse, si no volveremos a la leyenda negra, donde ese  Bartolomé de las Casas  se le considera defensor de los indios, cuando en Cuba recibió una regalía con esclavos.

 

Lo importante, que se ha tocado un tema con frivolidad, siendo como es una gesta que para sí quisieran muchos países tener en su historia, sobre todo, cuando estamos viviendo la ruptura de España. Incluso intentando enterrar ese Alcázar  como se ve en ese museo. Dos medallas del Tte. Barber cuando se le concedieron 12, las que antes estaban expuestas en el museo de Madrid, y entre ellas, una de salvamento concedida por el Ayuntamiento de Burgos al lanzarse al río Arlanzón  en plena nevada, salvando a una joven de ahogarse.

 

Hemos permitido se oculte ese Alcázar, eso caerá sobre la conciencia de los que lo han querido enterrar como los que pudieron oponerse y no lo hicieron. Al contrario, otros enfrentados con la memoria histórica, que les honra. 

 

El Alcázar, debe volver a ser el referente moral que fue, de la unidad y valores de los españoles, en nuestra triste guerra civil.

 

Fuentes

Hoja de servicios y memorias de D, Luis Barber Grondona

General Sequeras, inspector del arma de Ingenieros

Héroes del Alcázar. Manuel Casteleiro